Escuchar este artículo

La humanidad asiste a una crisis civilizatoria por el calentamiento global

Viernes, 13 de Agosto de 2021
la aceleración del calentamiento global es una realidad que no se puede ocultar.

Sin lugar a dudas la aceleración del calentamiento global es una realidad que no se puede ocultar y pese a que se intenta convertir en un debate político diciendo que no existe y que es un fenómeno natural, lo cierto es que a nivel científico es irrebatible que estamos asistiendo a un nuevo fenómeno ambiental de consecuencias apocalípticas. 

Lea también: Los científicos lanzan una voz de alarma sobre un calentamiento irreversible del planeta

Así lo considera el ingeniero agrónomo de Norte de Santander,  José Manuel Alba, ante la preocupación que ha surgido a partir de la nueva advertencia que hace Naciones Unidas mediante el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), respecto a que “el calentamiento global es peor y más rápido de lo temido. Alrededor de 2030, diez años antes de lo estimado, se puede alcanzar el umbral de +1,5 ºC, con riesgos de desastres "sin precedentes" para la humanidad, ya sacudida por canículas e inundaciones”.

Alba sostiene que desde unas posturas de filosofía ambiental, “nosotros no estamos asistiendo a una crisis ambiental, sino a una crisis civilizatoria, que hace referencia a que  no es una civilización la que está en peligro sino es toda la humanidad”.
Reitera que esto ya pasó de ser  una crisis ambiental que pudiera estar ubicada en algún espacio geográfico o territorio, para ser una crisis civilizatoria que está involucrando la especie humana, por eso desde la filosofía ambiental se hace énfasis en ese gran peligro.

Hay sectores políticos y económicos que se han beneficiado de estas catástrofes ambientales y son las que las ocasionan desde unas políticas que se basan en el extractivismo de los recursos naturales que impactan directamente en el ecosistema global. 

Le puede interesar: Colombia, país con más especies de mariposas en el planeta según estudio

Son ellos precisamente los que ponen en el debate que el problema ambiental  no existe y que el calentamiento global es algo natural, aunque hay suficiente evidencia científica, aunque no se le esté dando la relevancia que la situación requiere por tratarse de sectores económicos y políticos muy poderosos, pero sin duda alguna, desde la filosofía ambiental, “asistimos al calentamiento global que es una expresión palpable de una crisis civilizatoria y es el ser humano la especie que pudiera estar corriendo peligro de extinción”, sentencia el experto.
 
Agrega que en ese sentido hay unas proyecciones respecto al agua y la comida, donde ya se habla que hacia el 2050 el agua dulce y el alimento van a escasear, por lo que el panorama que está mostrando Naciones Unidas de que podríamos estar asistiendo a una especie de apocalipsis no es exagerado.

En el reciente Informe los expertos de Naciones Unidas (IPCC) responsabilizaron al ser humano por estas alteraciones y advirtieron de que no hay otra opción que reducir drásticamente las emisiones de gases de efecto invernadero.

El planeta ya ha alcanzado los +1,1 ºC y empieza a constatar sus consecuencias: fuegos que arrasan el oeste de Estados Unidos, Grecia o Turquía, diluvios que inundan Alemania o China, termómetros que rozan los 50 ºC en Canadá. "Si piensan que esto es grave, recuerden que lo que vemos ahora es solo la primera salva", dice Kristina Dahl, de la organización Unión de Científicos Preocupados (UCS).

Lea también: ¿Quién está envenenando los cóndores?

Incluso limitando el calentamiento a +1,5 ºC, olas de calor, inundaciones y otros eventos extremos aumentarán de forma "sin precedentes" tanto en su magnitud, frecuencia, ubicación o momento del año en que ocurren, advierte el IPCC.

Image
La sequía castiga diferentes regiones, con afectación directa para la especie humana. / Foto archivo La Opinión

 

Hacer más desde nuestra experiencia

Alexander Armesto Arenas, magister en gestión ambiental, coordinador del laboratorio de la calidad del aire y semilleros de investigación de la Universidad Francisco de Paula Santander, sede Ocaña, dice que la UFPS lleva más de cinco años haciendo investigación acerca de la contaminación atmosférica en lo referente a contaminación electromagnética, contaminación por ruido, contaminación por material particulado y contaminación por gases de efecto invernadero.

En ese sentido se logró en conjunto con la Corporación Autónoma Regional de la Frontera Nororiental  (Corponor), un convenio en el que la universidad da apoyo en lo que son los análisis de emisiones de material particulado PM10 (material con tamaño inferior o igual a 10 micras), y de acuerdo al  análisis de ese material contaminante, que son partículas muy finas suspendidas en la atmósfera y que pueden afectar el sistema respiratorio de los habitantes, se ha encontrado que Ocaña en promedio anual se encuentra en una calidad del aire buena.

Lea también: Aumenta preocupación por pérdida de la naturaleza

Sin embargo en algunas épocas del año la concentración se eleva y sobrepasa los límites permitidos, específicamente en los meses de abril y mayo, y a partir de ahí tienden a bajar por condiciones meteorológicas que favorecen un lavado  atmosférico y disminuyen esas concentraciones.

Esas mediciones son  en el ámbito urbano, a un nivel a macroescala donde se mide cierto perímetro de la ciudad, encontrando que normalmente las fuentes de contaminación son las fuentes móviles, así mismo que en algunos momentos se ve afectada por otras fuentes como ladrilleras artesanales, quemas abiertas en el casco urbano y en la zona rural, caso del año 2020 cuando ocurrieron varios incendios forestales cercal municipio, en  Cúcuta y Venezuela, que con las velocidades y dirección del viento ese contaminante llegó hasta la ciudad con altas concentraciones que preocuparon a la población.

La Universidad de forma independiente hace aforos vehiculares calculando las emisiones de gases de efecto invernadero que tiene que ver con el calentamiento global, permitiendo establecer que la fuente más preocupante son las motocicletas, por la cantidad de esos vehículos que circulan en la localidad, que según la secretaría de Tránsito, de acuerdo a las matrículas desde 2000 hasta el 2020, las motocicletas representan el  50% de todos los vehículos matriculados, que tienen un gran aporte a las emisiones de gases de efecto invernadero. 

Le puede interesar: Se derrite glaciar de la ladera italiana del Monte Blanco

Así mismo, que en cuanto a las fuentes móviles que producen emisiones de gas de efecto invernadero, el principal problema lo representa la vía nacional que atraviesa a Ocaña, puesto que es por ahí donde ocurre la mayor movilidad de vehículos.

Teniendo en cuenta lo anterior, según el docente Alexander Armesto, el calentamiento global se ha acelerado por diferentes circunstancias, una por la cultura que se tiene  en cuanto a contrarrestar esos niveles de emisión, principalmente por las fuentes móviles y las empresas con chimeneas,  porque sabiendo que es por la combustión de combustibles fósiles como gasolina, ACPM, carbón, entre otros.

“Se hace caso omiso a las regulaciones internacionales, mientras que las autoridades en los países y regiones no ejercen ningún control y las empresas siguen funcionando y contaminando, lo mismo que los vehículos,  al punto que estamos en 2021 y se siguen usando carros a gasolina, cuando desde 1900 se recomendó el uso de carros eléctricos, ocasionando en estas décadas tanto impacto en la atmósfera y alteraciones  climáticas”, reitera Armesto.

Panmao Zhai, copresidenta del grupo de expertos que elaboró la primera parte de la recién publicada evaluación del IPCC, dijo justamente que "estabilizar el clima precisará de una reducción fuerte, rápida y sostenida de las emisiones de gases de efecto invernadero para alcanzar la neutralidad de carbono". 

Lea también: Con consecuencias sin "precedentes" se acelera el calentamiento global

El docente ocañero agrega que sin embargo en el tema del calentamiento global la humanidad está enfocada en las emisiones de gases de efecto invernadero y material particulado, sin tener en cuenta otro problema que puede generar cambios climáticos como son las radiaciones electromagnéticas de baja y alta frecuencia, emisiones originadas por antenas de telefonía móviles y cualquier tipo de antena que generen esas emisiones,  que en su criterio ocasionan cambios en la atmósfera. 

“Está comprobado igualmente que el hombre tiene capacidad de ocasionar cambios climáticos cuando quiere y como desee, y en esos factores sobresalen unos y otros no y  esos que no se reconocen también tienen un peso bastante fuerte en ese cambio climático, con el agravante que podrían estar usando herramientas tecnológicas como arma para ocasionar cambios intencionales en diferentes regiones del mundo”, advierte. 

Gracias por valorar La Opinión Digital. Suscríbete y disfruta de todos los contenidos y beneficios en http://bit.ly/SuscripcionesLaOpinion

Image
Oleadas de calor agobian a las personas en diferentes países, aún en aquellos donde las temperaturas promedio son bajas. / Foto archivo La Opinión
Image
Eduardo Bautista
Eduardo Bautista