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117 familias damnificadas de Hacarí esperan casas desde hace 5 años

Jueves, 9 de Febrero de 2017
Los habitantes están preocupados, porque sus viviendas serían construidas en Ocaña, Villa del Rosario o Cúcuta.

Desde hace cinco años las familias damnificadas por la temporada de lluvias 2010-2011 esperan que el Fondo Adaptación les cumpla la promesa de recuperar su derecho a la vivienda, pero no hay mayores avances.

En total, son 117 familias damnificadas, que desde 2012 recibieron la noticia de que tendrían casa, pero hoy ven perjudicada su expectativa, debido a que podrían recibir el beneficio, pero no en Hacarí, sino en Ocaña, Villa del Rosario o Cúcuta.

Según el personero Diógenes Quintero, esta situación no es más que “un desplazamiento forzado, en especial porque la mayoría de familias son del sector rural; son campesinos”.

Para Quintero carece de todo sentido que luego de hacer estudios, diseños y esperar media década el Fondo Adaptación diga que el lote no es viable.

Esta situación fue confirmada por la secretaria de Planeación, Yeisa Alejandra Torres, quien declaró que delegados del Fondo “hicieron tres visitas y en todas se veía viable el proyecto”.

Aclaró que la entidad solo recomendó hacer obras de mitigación y muros, para los cuales se hicieron diseños y se aprobó la nivelación del terreno.

“Pero este año nos dicen que no es viable, y que les respondamos las observaciones en menos de ocho días, y eso no es posible”, agregó.

Por su parte, el alcalde Milcíades Pinzón, también manifestó su preocupación porque esta semana, en una reunión que se tuvo con Comfenalco, operador de los recursos, se informó que las viviendas no se construirán en Hacarí.

“Dicen que el terreno no es apto, y el lunes 13 de febrero se van a reunir los beneficiarios en Hacarí para saber dónde quieren las casas”, dijo.

Por su parte, Torres explicó que “según nos dijeron sobre las políticas del Fondo y Comfenalco el beneficiario necesita la vivienda en cualquier parte”.

Pero para el personero, la situación no puede ser así de simple, debido a que los campesinos quedan desamparados y desarraigados de su tierra y el trabajo del campo.

“Además, no entendemos cómo en Teorama se aprobaron casas por valor de 80 salarios mínimos, y las de Hacarí, que costaban 82 salarios mínimos no fueron viabilizadas”, dijo.

Si bien el funcionario dice comprender que el trabajo en esta zona es más costoso por el transporte de maquinaria, mano de obra, y traslado de personal, afirmó que es inexplicable la exclusión.

Además, insistió en que la insurgencia tampoco se ha opuesto a este proyecto, si es que se hay algún tipo de alarma por la situación de orden público.

Por su parte, tanto el Fondo Adaptación como Comfenalco aseveraron en sus redes sociales que no habrá desplazamiento de las familias, y el 4 de febrero dijeron que esta semana se enviaría el proyecto a Bogotá para la aprobación del lote.

Sin embargo, la información dada por el alcalde y el personer indica lo contrario, razón por la cual se espera sea aclarada cualquier decisión.

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