Escuchar este artículo

Cultivadores del Catatumbo urgen proyectos para sustituir coca

Jueves, 19 de Octubre de 2017
Se llevó a cabo un diálogo entre Nación y territorio con la finalidad de lograr un bienestar para la región.

Según Luis David Rincón, presidente de junta de Caño Indio (Tibú), es innegable que los campesinos de la zona cumplieron al cien por ciento con la erradicación voluntaria de la coca, pero aún no llegan los proyectos productivos.

Así lo expresó en el primer Diálogo Nación-Territorio efectuado ayer con las comunidades de Catatumbo, alcaldes, oenegés, Gobierno Nacional, Gobernación, Farc, y otros actores.

“Se nos puede acabar el millón mensual por los 12 meses y los proyectos no han llegado”, dijo el líder, quien comparte preocupaciones con otros pobladores, como Aníbal Castillo, presidente de San Martín de Loba (Sardinata).

“Hay más de 300 personas preinscritas que quieren sustituir, pero sigue la desconfianza”, dijo. “La preocupación no es por plata, sino por el cumplimiento”.

En Caño Indio, por ejemplo, la comunidad no solo está inquieta por la llegada de los proyectos, sino por las vías sin arreglar; la energía eléctrcia faltante; entre otros aspectos.

Rincón comentó que arrancar las plantas y subsistir “ha sido duro”, pese a que el Gobierno ha cumplido con los pagos y de hecho ayer se efectuó el tercero, “es difícil mantenerse de un millón de pesos mensual y preocupa que si el gobierno no llega con proyectos la gente reanude el cultivo”.

Aunque reconoció que se hay cultivos de subsistencia, como yuca y plátano, las posibilidades de comercializar son escasas, y sin electricidad, acueducto o riego, implementar otros proyectos será difícil.

Eduardo Díaz, director del Programa Nacional Integral de Sustitución (PNIS), reconoció que se han tenido problemas para poner en marcha los proyectos, pese a tener los recursos, aunque se explicó que los proyectos llegarán este mes con la entidad encargada de la asistencia técnica, Asopalcat 1, escogida en concurso de méritos por Unodc.

Por su parte, el alcalde de Tibú, Jesús Esacalante, señaló que aún hace falta que las agencias trabajen unidas. 

“Los escuchamos echar su discurso, pero sigue en el aire lo mismo: cada uno es rueda suelta, y se dedica a su trabajo, pero no hay quién lleve la batuta y los coordine”.

Agregó que aunque en Caño Indio “el trabajo va bien, ¿de qué van a vivir? Necesitamos avance en los proyectos”.

Por ello insistió en que se debe aprovechar una solución sencilla que ya existe.

“Hace más de una década, llegaron unos con un proyecto de palma, se probó, sirvió y el modelo era prestar la plata a los campesinos, ayudar en la asistencia técnica y asegurar la compra”, dijo. “Hoy hay mil familias que abandonaron la probreza extrema; no son millonarias pero sus hijos entran a estudiar y no tienen problema para pagar servicios públicos”.

Afirmó que el campesino necesita saber qué hará después de la coca y recordó al obispo de Tibú, Ómar Sánchez, quien expresó que la coca llegó por contagio y se puede ir de la misma forma.

“Como dicen las escrituras: se dieron cuenta de que la palma era buena y dejaron la palma”, y eso hay que hacerlo con todo el territorio, y si falta algún estudio que se haga, pero pronto.

Algunos datos del PNIS

Eduardo Díaz, director del PNIS resaltó el cumplimiento de las comunidades, pese a las diferencias ideológicas que puedan existir entre gobierno y cultivadores.

Afirmó que en el diálogo y la transformación del territorio deben caber todos, como ocurrió ayer y destacó que por primera vez se efectuara esta metodología, liderada por la Gobernación, para hacer acuerdos.

En materia de cifras, indicó que en el país hay 28.500 familias identificadas individualmente, que ya suscribieron el compromiso de sustitución, de las cuales 10 mil, ya recibieron pagos.

Agregó que en Caño Indio se instalará un vivero con 100 mil plántulas de cacao, con Fedecacao, y reveló que Corpoica coordinará una bolsa de germoplasma nacional para tener semillas cuando estén los proyectos.

También pidió a las comunidades y el gobierno regional analizar la vocación del territorio, y unirse para transformar y no solo “arrancar las matas”.

Image
La opinión
La Opinión