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El año empezó en emergencia: en la región llovió como hace siete años

Martes, 10 de Enero de 2017
En Tibú se desbordaron los ríos Nuevo Presidente, Tibú y Sardinata.

La región de Catatumbo, especialmente los municipios de Tibú, Sardinata, Hacarí, y El Tarra, sufrieron perjuicios por las lluvias que cayeron durante horas desde el domingo, y dejaron como consecuencias derrumbes e inundaciones.

En Tibú se desbordaron los ríos Nuevo Presidente, Tibú y Sardinata.

Según el comandante del Cuerpo de bomberos voluntarios, José Alberto Rodríguez, “la gente del sector Vegas de Río Nuevo contó que desde el fenómeno de La Niña, en 2010, no tenían una emergencia así”.

El oficial relató que navegaron durante varias horas, el lunes, para evacuar las familias en mayor riesgo, entre las que se incluyeron algunas de Tres Bocas.

De acuerdo con Rodríguez, la gente perdió cultivos y ganado ovino y porcino, así como aves de corral, en su mayoría.

“Vimos algunos animales que quedaron flotando, pero la prioridad son las vidas humanas”, contó. “Esperamos que se hayan podido salvar”.

Aunque ayer el clima fue favorable y el caudal de los ríos bajó, la capacidad de respuesta de bomberos podría verse afectada debido a que aún no se ha efectuado el contrato con el municipio.

Por su parte, el alcalde de Tibú, Jesús Escalante, declaró que todavía no hay reporte oficial de pérdidas para los campesinos, pero sospecha que “serán considerables”.

“Esperamos que el Estado subsane el problema, ya que muchos campesinos tienen créditos”, afirmó. “El Estado da créditos más blandos, extiende periodos para el pago de las cuotas, pero no les ayuda a empezar otra vez; ojalá esta oportunidad sea distinta”.

De otro lado, se mostró preocupado por el cambio climático que, nuevamente, mostró los estragos que puede lograr.

En Sardinata

Entre tanto, los pobladores del corregimiento Las Mercedes, en Sardinata, hicieron frente a la pérdida del acueducto; la obstaculización de la carretera que lleva al casco urbano, y daños en muros de viviendas y una escuela.

En la Institución educativa Monseñor Sarmiento Peralta se desplomó un muro de casi 34 metros de largo, junto a la cancha principal del colegio, debido a la presión del agua y problemas estructurales.

En el barrio Cristo Rey las bases de algunas viviendas también quedaron inestables y llenas de agua.

Testigos comentaron que el imparable aguacero se inició el domingo a las 4 de la tarde y cesó después de 16 horas.

La comunidad dio reporte de ocho derrumbes en la vía Sardinata-Las Mercedes, que afecta a 10 mil habitantes.

Sumado a lo anterior, el acueducto que permite dar agua al casco urbano del corregimiento fue aplastado por un derrumbe, dejando a casi 3.500 personas sin el preciado líquido.

“Nadie de la Gobernación nos ha llamado, como si aquí no pasara nada”, dijo un habitante. “Exigimos una audiencia con el gobernador”.

El Tarra y Hacarí

El alcalde de El Tarra, José de Dios Toro, expresó que las vías y algunos puentes fueron los más perjudicados.

“La zona del Anillo vial para la paz, entre El Tarra y Bracitos, quedó incomunicada”, dijo. “En la carretera hacia Ocaña también hay problemas porque una alcantarilla se hundió, y la gente de las veredas Las Torres y El Paso no logra transitar”.

Según el mandatario, el arreglo de la vía a Ocaña es urgente, “por parte del Gobierno Nacional, o departamental”.

Otra de las preocupaciones es el riesgo por un puente hamaca entre El Tarra y la vereda Tarra Sur, a punto de desplomarse.

 Si esto pasa, 35 veredas quedarán sin paso, tanto en El Tarra como en la zona norte de San Calixto y parte de Sardinata.

En Hacarí, “por enésima vez”, el alcalde Milcíades Pinzón exigió que la Gobernación arregle la vía hacia La Playa de Belén, que es de su entera competencia.

“El gobernador no le quiere parar bolas a la vía”, dijo, señalando que actualmente hay seis vías taponadas en los corregimientos: San José del Tarra, Las Juntas, Mesitas, Maracibo, Astilleros y Los Laureles, pero solo tiene una máquina para atenderlas.

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