En Toledo viven bajo el peligro

Lunes, 24 de Septiembre de 2018
Hay preocupación por deslizamientos en zonas de oleoducto Caño Limón-Coveñas.

Para el alcalde de Toledo, Jairo Castellanos, la rotura del oleoducto Caño Limón-Coveñas, en la vereda El Naranjo, es motivo de preocupación y activa las alarmas debido a que muchas familias están en peligro por el paso de los tubos de crudo y de gas.  

La situación más crítica se presenta en los sectores de Cedeño y Cubugón, en donde están asentadas 146 familias campesinas junto a los 3,2  kilómetros de tubería.

Aunque Toledo sufre desde hace cinco meses los estragos de la ola invernal, se ahoga en la inclemencia del gobierno departamental y nacional que no escucha las suplicas de alerta ante los 79 deslizamientos registrados.

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 Castellanos recordó que el año pasado un deslizamiento de tierra provocó la explosión del gasoducto y recientemente se presentó una acción violenta contra el oleoducto.

El problema es que puede pasar lo mismo que en Machuca (Antioquia), que se estallen los dos ductos de gas y petróleo y se llegue a activar un conflagración muy grande que provocaría la pérdida de muchas vidas humanas”, afirmó el alcalde.

Castellanos se entrevistó con el director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, Eduardo González, en donde planteó la situación que se presenta en las veredas de Cubugón y Cedeño, que están en peligro ante el riesgo de un deslizamiento de tierra. 

“Le hemos propuesto al gobierno la reubicación de estas familias en el predio La Argentina que se comunica en el corregimiento de Gibraltar”, agregó Castellanos.

El derrame

En comunicado de prensa, el alcalde aseguró que en el momento del deslizamiento que afectó el oleoducto, funcionarios de la empresa PMA realizaban labores de zootecnia y mantenimiento, que permitió activar inmediatamente la sala de crisis municipal.

Para la administración municipal, la barrera de contención que instaló Ecopetrol fue insuficiente ante la magnitud de crudo vertido en la quebrada la Lejía.

“El plan de contigencia de Ecopetrol fue bastante sencillo, pudieron hacer mucho más con el derramamiento de crudo en estas fuentes hídricas; esperamos que Corponor y Ecopetrol tomen medidas de acción y recuperación frente a los daños”, añadió Castellanos.

El derrame del crudo afectó cultivos del sector, el río Culaga, Margua y Arauca. 

Los damnificados presentan perdidas por los daños en vegetación, sistemas de riego, acueductos rurales y ecosistemas en los ríos. 

Según el coordinador municipal de Gestión del Riesgo de Desastres, Arturo Mora, la macha de crudo afectó las veredas El Naranjo, Toledito, La Campiña, La Carbonera, Venaga, Zambrano, el corregimiento de San Bernardo de Bata, Támara y el cañón del río Morgua. 

Para manejar la situación, precisó que la empresa contrató a 150 personas que están encargado de descontaminar la quebrada La Lejía, el río Culagá y el Margua.