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Gobernación propone estación sanitaria transitoria para migrantes

Viernes, 12 de Junio de 2020
Allí se evaluará la situación sanitaria de la COVID-19 y la atención a la población migrante venezolana.

El ministro de Salud, Fernando Ruiz Gómez, visitó el jueves el sector La Parada en el municipio de Villa del Rosario del Norte de Santander, para evaluar la situación sanitaria de la COVID-19 y tomar medidas sobre la atención a la población migrante venezolana.

“Tenemos un plan de trabajo para el día de hoy y para el día de mañana (hoy), estaremos revisando las diferentes acciones y tareas que se vienen haciendo en atención de migrantes. Mañana estaremos visitando otros sitios y revisando todos los temas de hospitales, funcionamientos y generar estrategias de atención para el COVID-19 y todo lo que ello implica. Ese es el plan de trabajo que estamos teniendo y estaremos reportando los principales resultados”, expresó el ministro.

A su llegada a las inmediaciones del puente internacional Simón Bolívar, el ministro Ruiz Gómez fue recibido por las autoridades del Instituto Departamental de Salud e inició el recorrido junto con Felipe Muñoz, gerente para la atención integral a la Migración de Venezuela; Silvano Serrano, gobernador del departamento; Víctor Bautista, secretario de Fronteras y Cooperación Internacional, y Eugenio Rangel, alcalde de Villa del Rosario.

Ruiz Gómez observó las carpas dispuestas por las organizaciones internacionales  para atención a migrantes en el puente, luego visitó el centro de salud primaria en salud Margarita y posteriormente caminó hacia un albergue en la zona con capacidad para 300 migrantes venezolanos.

En la tarde efectuaron una visita a los laboratorios para analizar el asunto junto con un plan bien estructurado propuesto por la Gobernación del departamento.

Víctor Bautista, secretario de Frontera, indicó que hubo una reunión con las autoridades sanitarias y responsables de los centros asistenciales, observando todo el plan de contingencia para luego concertar las medidas de ampliación para la protección debido a que las condiciones en el sector La Parada no son las mejores.

Mencionó que desde la gobernación propondrán una estación sanitaria transitoria que facilite la salida rápida de los migrantes hacia Venezuela.   

Apoyo del Gobierno Nacional

Felipe Muñoz, gerente presidencial para la atención integral a la Migración, mencionó que siguiendo las instrucciones del presidente Iván Duque acompañaron al ministro de Salud para trabajar con el gobernador de Norte de Santander y examinar todo el plan del respuesta al COVID-19 y la situación de los migrantes venezolanos.

Comentó que desde hace 28 meses sigue de cerca el complejo escenario de la migración en esa zona, por lo que lamentó que el régimen venezolano limite la entrada de sus propios ciudadanos. Sin embargo, reafirmó que con la presencia de las distintas entidades  constatarán las problemáticas para buscar una solución.     

Estimó que para hoy viernes ofrecerán a la comunidad algunos anuncios sobre las conclusiones de dichos temas.

Por su parte, el alcalde Eugenio Rangel dijo que la presencia de las autoridades  nacionales en el departamento  refuerza la inspección que se ha venido dando en los últimos días en el sector La Parada para garantizar la salud de los habitantes y de los migrantes que transitan hacia Venezuela.

Destacó la mancomunidad entre el Gobierno y las agencias de cooperación intenacional para brindar atención médica a la población a propósito de la pandemia del coronavirus.

Actualmente, en esa localidad existen 7.000 personas en condición de vulnerabilidad hacinadas en más de 300 viviendas.

Persisten aglomeraciones

A pesar de que las autoridades acordaron que en el paso fronterizo solo estarían 200 personas y  limitarían la llegada de autobuses, ayer persistían las aglomeraciones cerca del punto de control. Bajo carpas improvisadas, uno al lado del otro y sin tapabocas, los ciudadanos venezolanos provenientes en su mayoría de Bogotá, Cali, Bucaramanga y Tunja, esperaban cruzar hacia el vecino país.

Mario Cáceres, un migrante de San Antonio del Táchira, dijo estar consciente de los riesgos que corre al estar rodeado de tantos desconocidos, pero le urge volver a su casa. “Aquí ya no tengo posibilidades de mantenerme, no tengo trabajo y tampoco tengo un lugar donde quedarme”, narró el joven de 23 años.

Igual situación atraviesa Jimena González, quien fue despedida de un restaurante en Cali y demoró dos semanas en llegar hasta La Parada. “Lo que queremos es que nos dejen pasar rápido porque nos estamos muriendo de hambre”,  contó desesperada la mujer.

Aunque la gobernación estimó que el tiempo de espera para cruzar la frontera es de tres a cuatro días, los migrantes señalaron que se prolonga hasta por más de una semana. El volumen de ingreso de venezolanos solo dependerá de las restricciones del régimen de Maduro.  

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