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Indemnizan a hijos de la guerra en Norte de Santander

Martes, 17 de Diciembre de 2019
La Unidad para las Víctimas entregó cheques de indemnización a los beneficiarios y los invitó a usar adecuadamente los recursos recibidos.

Desde que tiene uso de razón Lisney Pérez, 21 años,  hace parte del Registro Único de Víctimas. Aunque no tiene recuerdos sobre la guerra escuchó de primera mano relatos de las masacres y el accionar de los grupos armados ilegales en el municipio de Tibú.

Su mamá fue profesora del corregimiento La Gabarra, durante la incursión paramilitar  en 1999, y siempre le contó sin tapujos que los docentes debían recoger cadáveres de la puerta de la escuela.

Al igual que ella, otros 67 jóvenes nortesantandereanos que sufrieron el flagelo de la guerra cuando estaban muy pequeños, y que hasta ahora cumplieron la mayoría de edad, recibieron por parte de la Unidad de Víctimas el cheque de indemnización por haber sido parte de una guerra que nunca debió ser.

De acuerdo al hecho victimizante y al número de personas en el núcleo familiar sujeto a la reparación, los beneficiarios recibieron entre $2 y $23 millones de pesos, indicó Alicia María Rojas, directora de la Unidad para las  Víctimas en Norte de Santander y Arauca.

Además del valor del cheque, los jóvenes recibirán los intereses por los años que  el dinero estuvo en fiducias, por lo que desde la Unidad de Víctimas se enfatizó en la importancia de invertir de la mejor manera estos recursos. 

Pérez recibió un poco más de $3 millones de pesos, los cuales destinará a seguir  pagando su educación universitaria.

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Elian Pabón, 20 años, también recibió la carta de indemnización, y destinará el dinero para comprar una vaca lechera y ampliar sus ingresos. Él y su familia fueron desplazados de Tibú.

Aunque en su mente tampoco hay recuerdos de la guerra, sus padres le contaron que se vieron obligados a dejar su  casa y sus animales por la guerra.

Alejandra López, 19 años, es otra de las víctimas reparadas. Recibió un poco más de $5 millones y tiene pensado montar su propio salón de belleza.

Antes de empezar a caminar su familia la trajo a Cúcuta huyéndole a la violencia que azotaba al municipio de San Calixto.

Además de estos 68 jóvenes reparados, otros 406 nortesantandereanos recibieron su cheque de indemnización, indicó la directora de la Unidad.

Rojas explicó que se entregaron más de $3.000 millones en indemnizaciones a víctimas del conflicto que hacen parte de la Resolución 1049 de la Ley 1448, que prioriza a víctimas mayores de 74 años, con enfermedades terminales o algún tipo de discapacidad.

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