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La nociva expansión del Eln en el Catatumbo

Sábado, 8 de Febrero de 2020
Un asunto para analizar es un video en el que varios excomandantes de las Farc anunciaron su rearme y llamaron a esa guerrilla a un posible acuerdo.

En el Catatumbo, “el Eln ha logrado establecer un predominio sobre el Epl. Desde el segundo semestre de 2018, este último se replegó hacia su zona histórica en los municipios de Hacarí y San Calixto”.

La anterior fue parte de las conclusiones del más reciente informe presentado por la Fundación Ideas para la Paz (FIP), donde presentan una radiografía del Ejército de Liberación Nacional (Eln) y su creciente expansión, tras el proceso de paz del Gobierno con las Farc, al que no se escapa Norte de Santander.

El Eln consolidó su influencia a través del frente de guerra nororiental e incrementó sus estrategias de control sobre la población, las acciones contra la Fuerza Pública y la infraestructura, así como la divulgación de propaganda. 

Además de sus zonas históricas, el Eln se ha posicionado en la frontera, particularmente en el municipio de Tibú y en parte de la zona metropolitana de Cúcuta (Villa del Rosario y Puerto Santander), así como en Ureña (Venezuela), en donde controla economías ilegales. 

El estudio refiere que el Eln ha aumentado su pie de fuerza en el país y se ha expandido a regiones en las que antes operaban las Farc (algunos disidentes habrían terminado en sus filas), además de la presencia de esa guerrilla en Venezuela. 

“Hoy, en el país vecino, el Eln desarrolla actividades ilegales relacionadas con el contrabando de gasolina, la minería y la extorsión. El trabajo de campo realizado por la FIP en Norte de Santander y Arauca, da cuenta de corredores controlados por esta guerrilla para el contrabando de gasolina, cárnicos, carbón y otros bienes. Se suma que la migración masiva de venezolanos y su vulnerabilidad económica han facilitado su reclutamiento y participación en estas economías ilegales”, puntualiza el documento.

El Eln –dice- se ha propuesto tomar el control principalmente de cultivos de coca, corredores de tráfico y los puntos de despacho que hacen parte de la primera etapa del comercio de cocaína, siendo este el caso de los frentes ubicados en el Catatumbo, Cauca, Chocó y Nariño. De los 10 municipios con mayor número de hectáreas de coca en el país en 2018 (44% del total nacional), el Eln tiene una fuerte influencia en siete.

“Desde el 2014, la tendencia en estas zonas es al aumento de los cultivos, destacándose entre ellas Tibú y Sardinata, en Norte de Santander, así como El Tambo, en el Cauca”, asegura la FIP. 

Así mismo, se precisa que desde 2011 las estructuras ubicadas en regiones como Catatumbo, Arauca, y la frontera entre Cauca y Nariño, se reagruparon y consolidaron su influencia.

Eln- Epl

Tras la salida de las Farc, en el Catatumbo se dieron una serie de reacomodos de los grupos armados que hacían presencia en la zona –particularmente el Epl y el Eln–, quienes entraron en disputa por el territorio y las rutas de narcotráfico, anteriormente concertadas y distribuidas entre los tres grupos (siendo las Farc el más fuerte).

Durante el cese al fuego declarado por el Eln en octubre de 2017, que se alargó hasta enero de 2018, hubo una disminución de las acciones armadas. Sin embargo, fueron el antecedente de la disputa entre el Epl y Eln que provocó, para inicios de 2018, un aumento significativo de enfrentamientos. Muchos de esos casos registrados por este diario, sin una sola investigación por parte de las autoridades judiciales. 

Si bien las acciones del Eln se concentraron en la región del Catatumbo, también se presentaron secuestros, extorsiones y artefactos explosivos en municipios del sur del Cesar y acciones armadas en el sur de La Guajira.

Las dos principales zonas de confrontación han sido Chocó y Catatumbo.

Paz

En departamentos como Chocó y regiones como el Catatumbo, la iglesia, diferentes organizaciones sociales y las autoridades locales, han hecho un llamado urgente a implementar acciones que contribuyan a la protección de la población. 

Dentro de las medidas a considerar está la liberación de secuestrados, mejores condiciones para las personas que estén privadas de la libertad e, incluso, un cese al fuego. 

“El Eln debe considerar con seriedad y pragmatismo los condicionamientos fijados por el Gobierno Nacional con el fin de abrir el espacio a una nueva fase exploratoria”, concluye el informe de la FIP.

Fin de las conversaciones

El lamentable atentado del Eln a la Escuela de Cadetes de Policía General Francisco de Paula Santander, el 17 de enero de 2019, que dejó 99 víctimas –dentro de las cuales se encuentran 22 cadetes muertos–, fue un duro golpe a la posibilidad de una salida negociada al conflicto armado con esta guerrilla. 

Según la FIP, si bien el hecho precipitó la decisión de acabar definitivamente con el proceso de diálogo que se venía adelantando, es importante señalar que el gobierno de Iván Duque encontró una mesa de negociación marcada por la mutua desconfianza, sin un propósito compartido y con un contexto interno y externo desfavorable.

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