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Los venenos del río Zulia

Martes, 13 de Febrero de 2018
Las preocupaciones van más allá de la afectación ambiental, como los perjuicios turísticos para quienes dependen del afluente.

El retorno de las lluvias durante esta semana trajo consigo la evidencia de la contaminación de la que es víctima el río Zulia, situación que resultó más obvia cuando un transeúnte del puente Mariano Ospina Pérez advirtió el dramático contraste en la confluencia de las aguas de las quebradas Tonchalera, Seca y el río Peralonso.

Para Carlos Gómez, veedor ambiental y vocero de la Fundación Planeta Vivo, el problema del que se tiene registro desde hace al menos tres años, cuando se consolidaron las edificaciones de interés social ubicadas en el anillo vial en Cúcuta, aún no tiene más respuesta que las mesas de trabajo que se efectúan con la Procuraduría ambiental y Corponor.

“Vamos en la sexta reunión, y aunque es muy importante que exista este acercamiento, aún no hay nada concreto en materia de la construcción de las plantas de tratamiento de aguas residuales”, dijo Gómez.

Señaló que las preocupaciones no solo radican en la afectación ambiental y la mortandad de la fauna, sino en los perjuicios turísticos para aquellos negocios que dependen del afluente, así como problemas de salud, especialmente aguas abajo, donde las comunidades usan estas aguas para el consumo humano.

Por su parte, Luis Alberto Gómez Forero, también veedor, coincidó en la preocupación del líder de Planeta Vivo, en el sentido de que “estas huellas que deja la contaminación en el río ya no dan más espera”.

 Manifestó que eventualmente, si no hay resolución en el corto plazo, se vería afectado el distrito de riesgo, “que genera 400 mil jornales al año, y no nos estamos dando cuenta de este efecto”, razón por la que insistió en que los actores públicos y privados deben atender esta crisis.

Concejo de Cúcuta estará atento

Entre tanto, el concejal Carlos Camero advirtió que la corporación estará atenta al cumplimiento de los compromisos de la alcaldía de Cúcuta, a propósito de la construcción de las plantas de tratamiento de aguas residuales (Ptar), incluidas en el actual plan de desarrollo.

Explicó además que  “dentro de las autorizaciones que se dieron al ejecutivo, hay una para adquirir créditos hasta por 150 mil millones, los cuales están orientados a construir obras, entre ellas las Ptar”.

Agregó que las que se requieren cuestan unos unos 30 mil millones de pesos, y que la administración municipal proyecta ejecutarlas en esta vigencia, una vez obtenidos los créditos.

“Las plantas de tratamiento son un compromiso del alcalde con el concejo”, señaló Camero, quien recordó que de parte de las entidades bancarias se han obtenido créditos por 45 mil millones de pesos.

Sin embargo, están en trámite otros más por 30 mil millones de pesos que, según parece, están por ser autorizados y son los que se usarían para las Ptar.

Para el concejal una de las prioridades para el primer periodo de sesiones ordinarias, que se iniciará el 1 de marzo, será el control político tanto a la administración, con sus secretarías de Planeación, como a Corponor y las demás entidades relacionadas con la preservación del río.

“Cuando estamos a vísperas de la construcción del acueducto metropolitano, no podemos ignorar que si se sigue contaminando esta fuente hídrica estas aguas no van a ser aptas para el consumo humano”, expresó. “El Concejo de Cúcuta se apersonará de esta situación teniendo en cuenta la crisis existente”.

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