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Simulacro permitió conocer cómo estamos en manejo y traslado de cadáveres

Viernes, 17 de Abril de 2020
Autoridades ajustan la estrategia para hacer frente a la pandemia.  

El simulacro que adelantaron las autoridades sobre el manejo, traslado y disposición final de cadáveres  por COVID-19, arrojó que no estamos tan mal en esta tarea, pero sí hay que mejorar aspectos para lograr un nivel de seguridad óptimo que garantice la salud de las personas encargadas de este tema.

La estrategia estuvo dirigida por el Gobernador Silvano Serrano en el Puesto de Mando Unificado, y en la misma también participaron todos los actores responsables en esta materia, como las funerarias, Cuerpo Técnico de Investigación de la Fiscalía, Medicina Legal, autoridades de salud departamental y municipales, Policía, cementerios, Corponor y oficinas de Gestión de Riesgos y Desastres.

El ejercicio hace parte del Plan Departamental de Acción por la emergencia de COVID-19, el cual busca ofrecer respuestas eficaces en los planos de mitigación, estabilización y recuperación frente a la pandemia, dijo Serrano.

Agregó que también permitió tener los lineamientos para llevar a cabo el proceso de manejo sanitario con fallecidos por coronavirus en el departamento.

Entre otras tareas por mejorar por parte de los encargados del tema está  la de los hornos crematorios, que solo se cuenta con uno y al menos se necesitan dos para atender la demanda durante la pandemia.

Asimismo, aspectos relacionados con la indumentaria y medidas de prevención del personal que estará a cargo de los traslados de los cadáveres. 

El simulacro permitió además analizar y decidir los procedimientos que se llevarían a cabo en situaciones de emergencia, no solo por casos de COVID-19, sino también por accidentes, deslizamientos causados por lluvias y alteraciones de orden público, que se puedan presentar en la región.

Al final, la estrategia permitió conocer y evaluar el nivel de respuesta y la capacidad de las autoridades para la toma de decisiones frente a estas posibles situaciones durante la pandemia.
 
“Hubo una simulación que se hizo previamente acordada y que nos permite evidenciar cómo estamos en capacidad de respuesta frente al manejo que se le debe dar a los cadáveres en esta emergecia sanitaria. Evidenciamos algunas falencias y vamos a tomar medidas para resolverlas”, informó el gobernador.
 
El mandatario del departamento aseguró que se consolidará un informe que permitirá revisar la capacidad instalada y la toma de decisiones, y desde allí, plantear en conjunto las acciones que se deben mejorar para la atención.

Un segundo simulacro, esta vez en el terreno, se prepara para los próximos días y en él se aspira a tener una hoja de ruta definida para este tema.

Ruta de los fallecidos en el Erasmo Meoz

Cuando un paciente fallece, se inicia  un protocolo para prevenir contagio que contempla:

1. El médico de turno o el tratante informará a los familiares del deceso, a través de una llamada telefónica. 

2.  El personal de enfermería informará sobre el fallecimiento al personal de Trabajo Social, al área de Epidemiología y esta última  hará el reporte a Salud Pública.

3. Las personas fallecidas por sospecha o confirmación de COVID-19 no se entregarán a sus familiares, en cumplimiento de los lineamientos nacionales de bioseguridad. No se les realizará ningún tipo de honra fúnebre y está   estrictamente prohibido hacer autopsias.  

4. Al cuerpo se le  tapará los orificios naturales (oídos, fosas nasales, ano, boca) con algodón impregnado de solución desinfectante. 

5. El cadáver se envolverá en su totalidad sin retiro de catéteres, sondas o tubos que ayuden a contener los fluidos del cadáver, en la tela anti fluido o sábana  que tenía la cama donde fue atendido el paciente. 

6. Así envuelto, se meterá  el cadáver en una  primera bolsa. Una vez que se ha colocado el cadáver en la primera bolsa, se  rociará con desinfectante de alto nivel y se procede a cerrar la bolsa y se desinfecta el exterior de la misma. Luego, se colocará la primera bolsa dentro de una segunda bolsa y se repite el rociado con el desinfectante, se  cierra  y repite el rociado. 

7. Se aísla en un área dispuesta para estos cuerpos, de donde lo recogerá la funeraria encargada, quien lo llevará al destino final escogido por sus familiares, que puede ser cremación o inhumación o bóveda a perpetuidad. 

8. Durante la gestión de disposición final del cadáver, el equipo de servicio al usuario del hospital estará atento a la orientación necesaria para facilitar el doloroso proceso.

9. El cadáver, con los soportes respectivos como epicrisis y acta de defunción serán entregados a la red de apoyo responsable del servicio funerario, por parte del camillero, 

10. Todo el personal que traslade cadáveres generados por la enfermedad, tendrá garantizado el uso del elementos de protección personal -EPP- de acuerdo a lo establecido por el Ministerio de Salud.

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