Escuchar este artículo

Drogas y muerte, la cadena criminal del microtráfico

Martes, 23 de Marzo de 2021
El tráfico local de drogas sigue generando muertes y hechos delictivos en Cúcuta.

El lucrativo negocio del microtráfico de drogas en Cúcuta y el área metropolitana sigue siendo un ‘dolor de cabeza’ para las autoridades. El homicidio de Audiel Enrique Isidro Arredondo, alias ‘Cabezón’, ocurrido a inicios de marzo en su zona de confort, deja entrever que hay una desmedida disputa a sangre y fuego entre los reconocidos microtraficantes en la capital de Norte de Santander.

Aunque las autoridades tienen fuertes indicios que las llevarían a identificar a los responsables de este hecho, no se atreven a entregar detalles, mientras avanzan las pesquisas del crimen.

Lo que sí tienen claro es que el microtráfico sigue generando muertes a lo largo y ancho de este territorio, fuertemente disputado por bandas criminales y hasta por la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (Eln), que ha permeado la zona de frontera y trata de imponer su ley en Cúcuta, dominando los negocios ilícitos con la venta de estupefacientes.

Lea también: “Mi vida se destruyó en un momento”, doctor Valdivieso

 

“Eso fue un claro mensaje de que le pudieron llegar hasta su territorio (a ‘Cabezón’) y dispararle como si nada”, aseguró una fuente.

Cabe recordar que Isidro Arredondo figuraba en el cartel de los más buscados en esta zona del país, por lo que la Policía había intentado capturarlo en repetidas oportunidades, pero siempre era en vano, por la complicidad que tenía en el sector de La Tomatera, entre Cuberos y Alfonso López, además de tener el control también en Santo Domingo.

Cada vez que los uniformados llegaban a estos lugares con el fin de arrestarlo, rápidamente los ‘moscos’ (informantes), y la red de sicarios que custodia las casas donde se venden drogas, también conocidas como ‘ollas’, le avisaban a Isidro y así lograba camuflarse en la parte alta de estos lugares, en medio de las callejuelas.

‘Cabezón’ construyó un imperio criminal en La Tomatera, donde logró fortalecerse como el dueño del microtráfico de drogas, lo que lo convirtió en un objetivo de alto valor para las autoridades policiales.

Homicida

Este cucuteño salió de la cárcel señalado como el responsable del homicidio de Eduar Adrián Parra Ceballos, ocurrido en febrero del 2013, en el barrio Alfonso López.

Además, también era buscado por el asesinato de Camilo Alexis Gélvez, ocurrido el 28 de abril de 2020 en Cuberos Niño.  Tenía órdenes de captura por tentativa de homicidio y porte ilegal de armas de fuego.

Lea también: Mortal accidente de tránsito en el municipio de La Esperanza

Isidro Arredondo estaba casado con una hermana de Dani Fabián Hernández Rincón, Ñuñú, detenido en la cárcel de máxima seguridad en Girón (Santander), quien también se había convertido en un ícono del microtráfico de drogas.

Sin embargo, ante la ausencia de ‘Ñuñú’, el ‘Cabezón’ retomó el control de este negocio, por lo que, al parecer, se generó controversia con su cuñado.

Las acciones

El general Óscar Moreno, comandante de la Policía Metropolitana de Cúcuta, aseguró que entre las estrategias de seguridad, direccionadas por el Gobierno, se mantiene una lucha constante contra el microtráfico, para garantizar la seguridad de los cucuteños.

Asimismo, resaltó que han sido detenidas al menos 481 personas por tráfico de estupefacientes, hasta mediados de marzo, logrando desarticular dos bandas dedicadas a comercializar drogas en diferentes sectores de Cúcuta.

El oficial dijo que, en lo corrido de este año, se han incautado de 145 armas de fuego, entre las que están 76 revólveres, 37 pistolas, dos fusiles y una subametralladora, así como 29 escopetas, con las que los microtraficantes infunden su poder bélico y criminal en la ciudad.

Le puede interesar: La delincuencia se tomó el Anillo Vial Occidental

No obstante, también se adelantan rigurosas investigaciones que permitirán afectar a otras estructuras que siguen generando disputas por el control de territorios al servicio del microtráfico.

Recientemente, en Los Patios fue destruida una vivienda que era utilizada para el consumo y venta de estupefacientes, afectando a estos lugares que se convierten en focos de inseguridad para los habitantes del sector.

Image
La opinión
La Opinión