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Aguas residuales están contaminadas con medicamentos

Martes, 24 de Julio de 2018
Estudios demuestran la presencia de dichos productos aún después de que estas aguas son tratadas.

La contaminación de las aguas de los ríos es un problema muy serio, más cuando se produce por el vertimiento inadecuado de medicamentos.

Un proyecto de investigación liderado la Universidad Antonio Nariño, la Universidad de Antioquia, la Universidad de la Amazonía y la Universidad Jaume I, esta última de España, pudo comprobar residuos de 20 fármacos en aguas residuales de Bogotá y Medellín. Pero, lo más preocupante, es que la presencia de dichos productos se mantiene aún después de que estas aguas son tratadas por las plantas de tratamiento de las dos ciudades.

En el documento de la investigación publicado en la revista  Science of the Total Environment se específica que entre los productos farmacéuticos estudiados están “antibióticos, analgésicos y antiinflamatorios, medicamentos reductores del colesterol, reguladores de lípidos y antidepresivos”.

En las muestras analizadas se concluyó además que el paracetamol, conocido comercialmente como acetaminofén, es uno de los contaminantes con mayor concentración en las aguas residuales de 50 moicrogramos por litro (μg / L). Además, varios antibióticos como azitromicina, cirpoflolaxina y norfloxacina, así como los fármacos antihipertensivos como losartán y valsartán hacen presencia en los afluentes con concentraciones superior a  (1μg / L).

Rolando Javier Rincón Ortiz,  investigador del proyecto como miembro de la Universidad Antonio Nariño, explicó que una de las conclusiones que deja la investigación es que los  procesos adelantados en las plantas de tratamiento no son suficientes para eliminar esta clase de residuos.

El problema es que dentro de la norma legal establecida para el tratamiento de las aguas residuales no están incluidos dichos contaminantes, por lo que ahora el reto está en trabajar en la implementación de un proceso que permita su eliminación.

Rincón dijo también que aunque las concentraciones son muy bajas, no se tiene conocimiento sobre el impacto que pueden generar la combinación de todas las sustancias en los seres humanos, teniendo en cuenta que muchas de estas aguas son tomadas directamente por los seres humanos de los ríos para el consumo.

Estos mismos resultados se evidenciaron en las aguas residuales que salen de los hospitales de Tumaco y Florencia, donde la concentración de medicamentos también es evidente.

El proyecto, apoyado por Colciencias, tiene un tiempo de ejecución de tres años, queda en el que los investigadores esperan seguir sacando conclusiones y desarrollando alternativas para solucionar esta problemática.

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