Estado colombiano aún incumple etiquetado claro en productos ultraprocesados

Lunes, 14 de Septiembre de 2020
Solo ha habido promesas, mientras tanto los índices de malnutrición aumentan, según Red PaPaz.

Red PaPaz quiere evidenciar que aún el Estado colombiano no ha acogido las recomendaciones de organismos internacionales y desde la salud pública sobre las acciones que se deben tomar para detener los preocupantes índices de enfermedades crónicas no transmisibles asociadas a la alimentación inadecuada, especialmente en la población menor de 18 años, así como la necesidad de apartarse de la interferencia de la industria de productos ultraprocesados en la definición de estas políticas.

Esto a propósito de un nuevo llamado que hace luego el saliente relator especial de las Naciones Unidas para el Derecho a la Salud, Dainius Püras, quien emitió una declaración que llama a los Estados a adoptar un etiquetado frontal de advertencia en productos ultraprocesados con exceso de nutrientes críticos (azúcares, sodio, grasas saturadas), así como otras medidas dirigidas a salvaguardar el disfrute del nivel más alto de salud.

Este pronunciamiento va en línea con las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Organización Panamericana de la Salud (OPS), UNICEF y que el mismo Ministerio de Salud y Protección Social reconoce.

La publicidad, principal aliada de los ultraprocesados

Los países deben adoptar las siguientes medidas orientadas a prevenir estos factores de riesgo: reglamentar un etiquetado frontal de advertencia en los productos ultraprocesados, regular la publicidad de productos de bajo nivel nutricional dirigida a niñas, niños y adolescentes, promover entornos escolares donde no se oferte ni promocione la comida chatarra e implementar un impuesto a las bebidas azucaradas que desestimule su consumo.

Desde hace más de cinco años, organizaciones de la sociedad civil, académicos y profesionales del sector salud han adelantado acciones para exigirle al Estado que cumpla con sus obligaciones en materia de políticas públicas en salud, sin lograr su objetivo. 

A pesar de estos esfuerzos, preocupa el rápido crecimiento de los niveles de exceso de peso. Según la Encuesta de Salud Nutricional 2015, 1 de cada 4 escolares entre 5 y 12 años tiene obesidad y más de la mitad de los adultos afrontan esta situación.

De acuerdo con el relator especial, los Estados deben promover la reglamentación de un etiquetado frontal de advertencia basados en la mejor evidencia científica disponible libre de conflictos de interés. 

De esta forma, el relator especial advierte que la evidencia sugiere que el modelo que usa sellos de forma octogonal ha probado ser un sistema efectivo que influye sobre las decisiones de consumo de los diferentes grupos de la población.

La obesidad infantil no es un juego de niños

Según un reciente estudio realizado por la Universidad de Chile, la Universidad de Carolina del Norte y la Universidad de Auckland, después de la implementación de la Ley de Etiquetado y Publicidad de Alimentos de Chile que incluye los sellos octogonales de advertencia, la proporción de productos altos en nutrientes críticos disminuyó del 51% al 44%.

También resalta en la declaración que los Estados deben adoptar medidas específicas para hacer frente a las acciones de la industria tendientes a evitar estas medidas de salud pública. 

Por este motivo, hace un llamado a adoptar normas que impidan que la industria pueda interferir en los procesos de toma de decisión en salud, con el propósito de asegurar que las disposiciones acogidas sean efectivas para lograr el objetivo de salud pública.

Carolina Piñeros, de Red Papaz, aprovechó este importante pronunciamiento para hacer énfasis en el incumplimiento del Estado colombiano en esta materia, que en los últimos tiempos, frente al urgente llamado de la academia y de la sociedad civil, se ha dedicado a hacer promesas y a tomar tortuosas rutas que están redundando en mayores demoras.

Azúcar en niños, tan letal como el veneno

Destacó que mientras tanto, los índices de malnutrición en la población aumentan y con ella la hipertensión, diabetes y demás enfermedades no transmisibles, especialmente en la población más vulnerable. Estás patologías están además relacionadas con mayores complicaciones clínicas en casos de contagio de COVID-19. 

“Invitamos a todos los ciudadanos para que con los aprendizajes de la pandemia y con este llamado, exijamos los octágonos negros al frente de los empaques de comida chatarra que adviertan cuando un producto tiene exceso de azúcar, sodio o grasas saturadas o contiene edulcorantes. Apóyennos con su firma en 
www.nocomasmasmentiras.org”, concluyó.  

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