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La relación entre la presión arterial alta y la COVID-19
Algunos estudios sugieren que los hipertensos sufren un riesgo mayor de morir al contagiarse de coronavirus.
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Martes, 15 de Septiembre de 2020

La presión arterial alta es una afección grave que, si no se trata, puede llevar a muchas otras complicaciones de salud. Los riesgos para la salud vinculados con esta enfermedad son los problemas cardíacos, los accidentes cerebrovasculares y la demencia.

Algunos estudios sugieren que los hipertensos sufren un riesgo mayor de enfermarse gravemente y fallecer si se contagian de COVID-19.

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Otros expertos, sin embargo, dicen que los individuos con presión arterial alta que peor reaccionaron a la enfermedad eran de edad avanzada y tenían otras patologías como diabetes, obesidad y afectaciones cardíacas graves

Según Mayo Clinic, la relación entre esta condición y el coronavirus sigue en etapa de investigación, pero las personas con hipertensión arterial no controlada parecen tener un riesgo mayor de sufrir complicaciones que aquellas que la han regulado con medicación.

“Si usted sufre de presión arterial alta, el paso más importante es controlarla. Siga el plan de tratamiento que hayan determinado con su médico. En el contexto actual de la pandemia de COVID-19, es de especial importancia que evite las complicaciones de salud graves que su condición puede provocar”, indicó la institución.

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Agregó que la medicación y los cambios de estilo de vida son una gran combinación para prevenir o reducir los problemas de salud que la presión arterial alta pueda causar. A continuación, un recordatorio de los cambios de estilo de vida que pueden ayudar a controlarla:

-Elija alimentos saludables para el corazón. Considere la dieta de enfoques dietéticos para detener la hipertensión (DASH, por sus siglas en inglés), que se enfoca en frutas, verduras, cereales integrales, aves de corral, pescado y productos lácteos con bajo contenido de grasa.

-Reduzca el nivel de sal en su alimentación. Intente limitar el consumo de sodio a menos de 2.300 miligramos por día. Lo ideal para la mayoría de los adultos es consumir 1.500 miligramos de sodio por día o menos.

-Baje de peso. Bajar, aunque sea un poco de peso puede reducir la presión arterial.

-Haga más actividad física. El ejercicio regular reduce la presión arterial, ayuda a perder peso y combatir el estrés.

-Aprenda a reaccionar ante el estrés. El estrés puede llevarnos a actuar de forma dañina, lo que puede empeorar la presión arterial. Intente controlar el estrés de forma saludable, por ejemplo, mediante la meditación o ejercicios de respiración profunda.

-Evite o reduzca el consumo de alcohol. El alcohol puede aumentar la presión arterial.

-Deje de fumar. El tabaco provoca un aumento en la presión arterial y en las placas que se acumulan rápidamente en las arterias.

Ya sean cambios de estilo de vida, de medicación, o a través de controles diarios de presión, asegúrese de continuar con las medidas tomadas para controlarla. No cambie nada de lo que esté haciendo para su rutina de cuidado sin antes hablar con su médico. 

Si necesita medicación para controlarla, asegúrese de contar con la dosis necesaria para mantener el tratamiento al menos dos semanas.

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