Escuchar este artículo

Recrudecimiento de la guerra tras acuerdo de paz y pandemia del coronavirus

Jueves, 25 de Marzo de 2021
Norte de Santander está entre las regiones del país más afectadas por el desplazamiento masivo, el confinamiento y los ataques a la misión médica.

El año pasado tuvimos el mayor reto al cual nos hayamos enfrentado como institución: mantener una proximidad con las comunidades que habitan en zonas de conflicto”, fueron las palabras del delegado del Comité Internacional de la Cruz Roja en Colombia, Lorenzo Caraffi.

En medio del balance anual que hace la entidad, Caraffi resaltó cuatro pilares importantes: los ataques contra brigadas de asistencia médica, los desplazamientos masivos, las afectaciones por

artefactos explosivos y los confinamientos. Caraffi resaltó que Colombia se encuentra aislada por la pandemia generada por la COVID-19, pero también por el conflicto armado, que a su juicio, se agudizó tras la firma del acuerdo de paz, y aún más, en medio de la emergencia sanitaria mundial.

“Nos hubiera gustado iniciar el 2021 diciendo que las consecuencias humanitarias del conflicto y la violencia armada disminuyeron en el país, pero sucedió lo contrario”, dijo Caraffi y añadió que en Colombia se sigue hablando de al menos cinco conflictos armados no internacionales que se rehúsan a alejar del territorio y, contrario a ello, afianzan más la vulneración de derechos humanos a la población civil.

Si bien en su discurso Caraffi se rehusó a señalar a actores del conflicto por casos específicos, el informe revela que están en el mapa las disidencias de las Farc, exactamente los frentes 1, 7, 40 y el comando Coordinador de Occidente, el Ejército de Liberación Nacional y el ‘Clan del Golfo’.

Cariffi aseguró que los grupos al margen de la ley agudizaron el conflicto en medio de la emergencia sanitaria por la COVID-19 de ahí que en el más reciente informe den cuenta que durante 2020 se registraron 21 eventos de confinamiento de los cuales, al menos 28.123 personas fueron víctimas de dicho flagelo.

El reporte informó que Chocó fue el departamento que más sufrió esta situación teniendo a un 78.3% de la población bajo ese riesgo, seguido de Antioquia (16%), Nariño (4.5%) y Cauca (1.2%). “El desplazamiento masivo y el confinamiento en el marco del conflicto armado fueron una triste realidad para casi 50 mil colombianos, muchos de ellos con economías afectadas por la pandemia, que tuvieron que debatirse entre resguardarse dentro de sus hogares o huir dejándolo todo para salvar sus vidas. Nada más en Nariño, en promedio, hubo un desplazamiento masivo cada 11 días”, dijo Cariffi.

Desplazamiento masivo

En el ranking que tiene el órgano internacional sobre el desplazamiento masivo, Nariño registra el número más alto con una afectación del 45%, seguido de Chocó (24%), Antioquia (14%), Norte de Santander (6.5%), Cauca (6%), Córdoba (3%), Bolívar (0.6%), Caquetá (0.4%), Huila (0.3%) y Valle del Cauca (0.2%). Esta dinámica, según el CICR, dejó más de 21.307 personas afectadas. “El desplazamiento masivo y el confinamiento de comunidades tampoco cesó en medio de la pandemia. Por el contrario, esta problemática se exacerbó en algunas zonas del país”.

La Pandemia

No obstante, este no es el único flagelo que preocupa al Comité Internacional pues la crisis por cuenta de la pandemia y el conflicto armado se agudizó en gran parte del país dado que más de la mitad de los departamentos sufrieron el impacto de las consecuencias humanitarias. Antioquia, Cauca, Chocó, Nariño, Norte de Santander y Valle del Cauca, fueron a juicio del CICR, los lugares con el porcentaje más alto de población afectada, no obstante, en lugares con menos densidad de comunidad como Caquetá, Guaviare y Putumayo padecieron el mismo flagelo.

“El riesgo de la presión a la población aumentó considerablemente en las regiones vulnerables, pero paradójicamente esta realidad se invisibilizó. La pandemia por COVID-19 planteó nuevos desafíos para la asistencia de las personas afectadas por el conflicto y la violencia armada ya que aisló más a las comunidades e imposibilitó que estas hicieran visibles su realidad”, dijo Cariffi.

Para el órgano internacional, las víctimas no solo no pudieron exponer sus necesidades como vulnerados por el conflicto, sino que además, se enfrentaron a la precariedad del sistema de salud, que en muchas ocasiones, no les permitió tener acceso a asistencia médica por cuenta de las afectaciones a las mismas por parte de grupos al margen de la ley. “Durante ese año (2020), en Colombia, se reportaron 325 ataques contra personal de salud, instalaciones y vehículos sanitarios, la cifra más alta que se ha registrado en los últimos 24 años. En la mitad de los casos, los responsables de las agresiones fueron pacientes, familiares o miembros de la comunidad”, aseguró Cariffi.

Ataques a Brigadas de Salud

El informe reveló que el ataque a las brigadas de asistencias médicas aumentó en un 49% respecto de 2019, de los cuales el 79% se registraron en ocho departamentos: Norte de Santander (26%), Nariño (12%), Caquetá (8%), Valle del Cauca (8%), Huila (7%), Cauca (7%), Arauca (6%) y Antioquia (5%).

Cariffi dijo que los ataques en contra de la misión médica durante 2020 dejaron afectaciones en un 50% a pacientes y familiares, en un 6% a la fuerza pública y un 23% a otros factores. Por lo que en un 32% de la afectación se generó por cuenta de la pandemia, y un 42% fueron amenazas y lesiones al personal de salud.

Image
Colprensa
Colprensa