Pandemia no evitó violencia contra los líderes en Norte de Santander

Jueves, 25 de Marzo de 2021
Durante el 2020, 167 líderes fueron asesinados, un 32,5% más que en 2019.

A pesar de las restricciones que se impusieron en 2020 debido a la pandemia de la COVID-19, la violencia contra los liderazgos políticos, sociales y comunales en Norte de Santander no se detuvo y en total fueron 87 los casos documentados.

Así se desprende del más reciente ‘Informe anual 2020 de violencia contra líderes políticos, sociales y comunales’, elaborado por la Misión de Observación Electoral (MOE).

Según el documento, durante lo corrido del año, en el departamento se reportaron  12 amedrentamientos y 75 acciones bélicas por parte de grupos armados ilegales. 

Estas cifras ubican a Norte de Santander como una de las regiones con el mayor número de afectaciones, seguida de Antioquia, en donde se registraron 141 casos; Cauca, 103; y Chocó, 95 casos.

El año pasado, el Observatorio Político-Electoral de la MOE registró 563 hechos de violencia contra líderes sociales y comunales en todo el territorio nacional, lo que representa un aumento del 70% en comparación con 2018 y del 2% frente a 2019.

“Esta situación debe ser señal de alarma para las autoridades, de cara a los procesos electorales del 2022, ya que la MOE ha sido enfática en la existencia de una relación entre la violencia contra los liderazgos y los hitos del calendario electoral”, se lee en el informe.

Días atrás, la veeduría ya había alertado que la violencia contra líderes es una de las principales preocupaciones para los comicios legislativos y presidenciales del próximo año, por lo que llamó la atención sobre la necesidad de tomar medidas desde ahora.

“En este escenario resulta indispensable que se fortalezcan las medidas de prevención y protección, a fin de garantizar la celebración de comicios verdaderamente democráticos, en los que las distintas posiciones políticas o ideológicas se debatan y defiendan en las urnas, a partir de la decisión del electorado y no de la coerción o incluso la eliminación del contrario”, manifestó Alejandra Barrios, directora de la MOE.

Alerta en municipios PDET

Durante el 2020, 167 líderes fueron asesinados, un 32,5% más que en 2019. Los más afectados fueron los liderazgos sociales y comunales, frente a los cuales los homicidios incrementaron en un 80% y 50%, respectivamente, en relación con el año anterior. No obstante, las amenazas fueron la agresión más reiterativa del año, con un total de 326 casos.

Los principales casos se concentraron en Norte de Santander, Cauca, y Antioquia, pero la violencia se recrudeció significativamente durante el segundo semestre del año en los departamentos de La Guajira, Chocó y Nariño. 

“Lo anterior requiere de la intervención urgente de autoridades del distinto orden territorial para proteger la vida de los líderes y lideresas en todo el país”, recomienda la MOE.

El informe advierte también que en las 16 regiones donde se adelantan los Planes de Desarrollo con Enfoque Territorial (PDET), como el Catatumbo, se registraron 268 hechos violentos durante el 2020. En estos territorios ocurrieron 102 hechos que concentran el 61% de las muertes violentas del país. 

Otras agresiones

Las agresiones en contra de los liderazgos LGBTI también han ido en aumento, al pasar de un caso en 2018, a 3 en 2019, y 7 en 2020. Para la MOE, es fundamental visibilizar la situación y alertar sobre la urgencia de adoptar medidas diferenciales, encaminadas a garantizar el óptimo desarrollo de estos liderazgos.

Así mismo, las lideresas sociales fueron las más afectadas, al sumar el 64% del total de hechos de 2020, siendo el único liderazgo cuya afectación ha presentado un aumento constante desde 2017, al pasar de 19 casos ese año a 77 en 2020. 

Según el informe, los líderes políticos fueron el segundo tipo de liderazgo más afectado el año anterior, pues concentraron el 30% de los hechos, con 170 vulneraciones. Este es un aumento del 50,4% respecto de 2018. 

Para Diego Rubiano, subcoordinador del Observatorio a cargo de la investigación, “esto demuestra que los hitos electorales ya no son la única razón para agredir a las personas que buscan un protagonismo en escenarios electorales o que están en algún cargo público de elección popular”.

De igual modo, se destacan particularmente los hechos de violencia que se presentaron contra funcionarios locales electos, pues en comparación con el 2019, las agresiones incrementaron en un 138%, al pasar de 42 a 100 víctimas.

Con respecto a los líderes comunales, en 2020 se presentaron 69 hechos de violencia, un aumento del 38% frente a 2019. El 68% de las agresiones fueron letales (39 asesinatos, 8 atentados) y Norte de Santander fue una de las regiones con más agresiones.

Lo dijo la ONU

El reporte de la Misión Electoral refuerza lo dicho en febrero por la Oficina de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, que ubicó a Norte de Santander como la segunda región con más líderes asesinados en 2020, detrás de Cauca (23) y compartiendo lugar con Chocó (11).

Según la ONU, en el departamento se cometieron seis masacres, 11 homicidios y 71 amenazas a líderes sociales entre el 1 de enero de 2020 y el 31 de diciembre del año anterior.

A nivel nacional, el número de líderes muertos a manos de los violentos llegó a 133, aunque la ONU aclaró en ese entonces que, por cuenta de las restricciones derivadas de la pandemia de la COVID-19, solo se habían documentado 90 casos y los otros 25 continuaban en verificación. En 2019 fueron 108 los asesinatos, lo que arroja un incremento del 23%.
 

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