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Las falacias de Petro
El próximo mandatario debería construir sobre lo construido buscando consensos.
Miércoles, 7 de Marzo de 2018

Una falacia se define como un razonamiento engañoso que parece válido pero no lo es. La campaña petrista ha venido usando varias para mover fibras sensibles de los electores,  exacerbar el descontento generalizado y mostrarse como la solución.   

Sobre pensiones, pretenden quitarle el manejo del ahorro pensional a las administradoras privadas, pues aseveran que dicho ahorro se usa en beneficio de la oligarquía. Estos recursos, que pertenecen a 14 millones de ahorradores, hoy suman $227 billones. Alrededor del 60% de este monto proviene de utilidades que han arrojado las inversiones ejecutadas por las administradoras privadas desde 1994. Sólo en 2017, las utilidades que pasaron a engrosar las cuentas de cada ahorrador suman $28.1 billones. Desconociendo esta realidad,  Petro propone que dichos ahorros pasen a ser parte de una gran banca pública que sería manejada por su equipo y por juntas regionales para financiar la “Colombia Humana”.

Sobre minería y agro, afirman diariamente que el único sector que funciona es el minero-energético, que el campo está destruido. La realidad los desmiente. El sector agropecuario representa el 6.29% del PIB, superior al minero-energético que equivale al 6.07%. El sector que mejor desempeño tuvo en 2017 fue precisamente el agro, que creció 4.9% para acumular un crecimiento real en el último lustro de 19.6%. Satanizan el sector extractivo y prometen acabarlo mientras ilusionan con energía solar. Desconocen que mientras sólo Ecopetrol en 2017 aporta a la Nación $8.5billones en impuestos y dividendos y $5billones en regalías a las regiones, compañías expertas en energía solar como Solar-World, Suniva o Suntech-Power se declararon en bancarrota. 

Sobre impuestos, guiados por su animadversión hacia el sector privado, alegan que la tributación de las empresas en Colombia es muy baja. Es lo que muchos quieren escuchar, pero se aleja de la realidad. Fedesarrollo calcula que la Tasa Efectiva de Tributación (TET) se mueve entre 52.2% y 59.6% de la utilidad operacional. La iniciativa Doing Business liderada por el Banco Mundial va más allá y estima dicha TET en 69.8%, superior al 40% promedio de los países OECD, que en general entienden la importancia del sector privado como proveedor de bienes y servicios y generador de empleo. 

Sobre Venezuela, hicieron creer a sus seguidores que Venezuela colapsó por exportar petróleo. Antes del Chavismo tenía sectores productivos en todas las ramas de la economía que convivían y hasta se fortalecían con recursos del petróleo. Fue la política económica Chavista -pro-Estado, anti-privados- de controles de precio, controles de cambio y expropiaciones la que fundió la producción venezolana. 

Plantea también que Colombia ya está igual a Venezuela. Las calles desmienten. Miles de venezolanos prefieren vivir en las calles de las regiones más golpeadas de Colombia como Cúcuta o la Guajira que en sus casas en Venezuela. Entretanto, ahora intenta desligarse del Chavismo que siempre apoyó. En  2017 defendió la auto-convocada Asamblea Nacional Constituyente que graduó a Maduro mundialmente como dictador, después de afirmar en 2016 que la escasez generalizada que sufre Venezuela era un invento de RCN. 

Si bien Colombia sigue teniendo infinidad de problemas generalmente agravados por la corrupción, es difícil negar que el país ha venido avanzando. En lo que va de este siglo el PIB se dobló, llevando índices de pobreza del 49% al 28% y de pobreza extrema del 17,7% al 8.5% mientras que la tasa de homicidio se redujo a un tercio, en un contexto de inflación controlada y abastecimiento pleno. En vísperas de elecciones, es sensato entonces creer que el próximo mandatario debería construir sobre lo construido buscando consensos, en vez de desechar todo y experimentar mientras alimenta resentimiento apoyado frecuentemente en falacias.

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