La Opinión
Suscríbete
Elecciones 2023 Elecciones 2023 mobile
Columnistas
Un estudio más de fondo
Si buena parte de los países del área les cierran las puertas, Colombia será el principal foco de recepción de esos migrantes.
Jueves, 15 de Agosto de 2019

La situación con Venezuela merece un estudio más detenido, pues los nuevos escenarios indican que el tema social, político y económico se va a agravar y que Colombia va a ser el país mayormente damnificado.

Se calcula que los venezolanos que han llegado y se han quedado en el país, ya alcanza una cifra de 1.5 millones. Todos buscando trabajo, muchos pidiendo limosna y otros dedicados a actividades ilícitas. Colombia no estaba preparada para recibir una cifra de ese talante, sobre todo en las condiciones de una economía que no muestra signos alentadores de crecimiento.

Pero lo que viene ahora, es una agudización de la crisis: Según las cifras de pobreza en América Latina, mientras Colombia se sitúa con un 32% de pobres, en Venezuela la cifra ya alcanza el 90%. Esto quiere decir que casi la totalidad de la población padece angustia, desprotección y hambre, lo que lleva a muchas personas a buscar salidas desesperadas como la de migrar a pie, con hijos y abuelos, con la esperanza de que otro país los reciba y les brinde alguna protección.

A esto se suma la determinación de Estados Unidos de establecer sanciones económicas y congelar fondos de Venezuela en ese país. Esto sin duda agravará la crisis. Y como los problemas siguen, existen países como Ecuador, Brasil, Perú y Chile, que han diseñado planes para impedir la migración de venezolanos, pues han manifestado su incapacidad para continuar atendiéndolos.

Y hay más cosas: el excanciller Julio Londoño dice que tiene un estudio, basado en encuestas, en donde se evidencia que un 10% de la población actual de Venezuela tiene la determinación de migrar. Quiere esto decir que teniendo ese país 32 millones de habitantes, 3.2 millones van a abandonarlo en los próximos días, y si buena parte de los países del área les cierran las puertas, Colombia será el principal foco de recepción de esos migrantes.

Esto se convierte en un problema de dimensión internacional; así tiene que plantearlo con toda claridad Colombia ante los organismos multilaterales, pues definitivamente no estamos en capacidad de atender solos tan tremendo problema, con sus profundas repercusiones. Una mesa de donantes, acompañada de una asesoría permanente de organismos como la ONU, la OEA y MERCOSUR, sería lo indicado para poder estar en condiciones de atenuar semejante situación.   

Temas del Día