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Yo amo Ragonvalia
Leí un letrero que estaba adherido en la parte trasera de un bus de la empresa Los Motilones: “Yo amo Ragonvalia”.
Sábado, 23 de Diciembre de 2017

Con mucha frecuencia, se observa en los vidrios de los vehículos de servicio público, letreros alusivos a frases religiosas, nombres de los hijos, novia, esposa, etc. Cualquier día de la semana, mientras me desplazaba en el vehículo de mi propiedad, leí un letrero que estaba adherido en la parte trasera de un bus de la empresa Los Motilones: “Yo amo Ragonvalia”.

Los residentes u oriundos de la región, entendemos perfectamente que se trata del pujante municipio de Ragonvalia.

Lo que realmente me llamó la atención no fue el letrero, sino la descarga de emisiones contaminantes del vehículo bastante descuidado en todos los aspectos.

Sus dos tubosde escape lanzaban a la atmósfera gases tóxicos y eso que se desplazaba por las vías urbanas de nuestra ciudad, planas en su gran mayoría, ubicada a 320 metros de altura sobre el nivel del mar y el mismo automotor, tiene la ruta a Ragonvalia, la cual se encuentra a una altura de 1620 metros, motivo por el cual, no me imagino estar conduciendo detrás de semejante “cafetera venenosa”, en la que debe exigir a su motor la máxima capacidad y por ende, se cuadriplica la cantidad de contaminantes mientras dure el ascenso.

El problema debe analizarse desde varios puntos de vista, porque no se trata de la irresponsabilidad del conductor, el dueño o la empresa a la cual se encuentra afiliado dicho infractor. El asunto es que el vehículo, no debe transitar por las vías urbanas de nuestra ciudad ni por las del municipio de Los Patios, toda vez que la ruta autorizada es el Anillo Vial Oriental.

Lo lamentable de la irregularidad, es que dicha unidad móvil atraviesa los perímetros urbanos de los municipios citados, incluyendo las respectivas autoridades de tránsito operativas, además por el grupo de control de la policía de carreteras en el peaje Los Acacios y lo que percibí es que absolutamente todos aceptan dicha irregularidad,porque es muy probable que el conductor, porte un certificado de gases y revisión técnico-mecánica al día, situación que aprovechan para ignorar la situación.

Ninguno de ellos puede desconocer el procedimiento, puesto que las normas de tránsito las recitan de memoria, en especial, el costo de las multas y por eso a ellos les asiste la responsabilidad de aplicar la ley de manera preventiva, hasta tanto el infractor compruebe que su vehículo cumple en todos los aspectos.

El caso narrado, aplica no solo para los vehículos de la empresa Extra-rápido Los Motilones, sino a otros cientos de ellos que no deben transitar en condiciones que afecten el aire que es de todos y por eso puedo concluir que a pesar de la leyenda: “Yo amo a Ragonvalia”, y contamina un recorrido de 70 kilómetros, ¿qué tal que la odiara?

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