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La odisea de una familia por el entierro del papá en medio de la pandemia

Edwin García Agudelo fue asesinado a balazos en el barrio Largo de Tibú.

El drama para la familia de Edwin García Agudelo, de 44 años, quien fue asesinado a balazos en el barrio Largo de Tibú, la noche del domingo, aún no termina.

Ayer, los dolientes tuvieron que soportar el dolor de la pérdida de su ser querido junto a los inconvenientes para enterrarlo en el Cementerio Central de Cúcuta.

La administración del campo santo impidió el ingreso del cadáver, debido a que el crimen ocurrió en Tibú. Según se conoció, la explicación que le dieron a los miembros de la funeraria y a los familiares de la víctima, es que por protocolos en medio de la pandemia las alcaldías de cada municipio deben velar por la destinación final de los cadáveres.

Por lo tanto, según la razón de la administración del Cementerio Central, solo se pueden atender los entierros de personas que mueran en Cúcuta, obedeciendo a las razones de salubridad desencadenadas por la pandemia de la COVID-19.

No obstante, esto generó molestias y rechazo por parte de la familia de la víctima, que en su mayoría, vive en la capital de Norte de Santander.

“El hijo, la exposa y la pareja actual viven acá en Cúcuta y quieren enterrarlo acá, porque es más complicado viajar todos a Tibú”, explicó uno de los miembros de una funeraria que le prestó los servicios fúnebres a García.

Al cierre de esta edición, la familia de la víctima seguía esperando a que las autoridades municipales les permitieran enterrar el cadáver de su ser querido y darle el último adiós.

Versión oficial

Carlos Martínez, director del Instituto Departamental de Salud (IDS), aseguró que tras la certificación de Medicina Legal, que el hecho obedeció a una muerte violenta, no aplica restricción para que el cadáver sea enterrado en Cúcuta.

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Entre tanto, Francisco Cuadros, secretario de Gobierno de Cúcuta, dijo que a raíz de la pandemia, un cadáver que sea sospechoso de coronavirus, no puede ser trasladado de un municipio a otro. Sin embargo, en el caso de la muerte de García no se evidencia ninguna relación con los efectos de la pandemia, por lo que podría ser enterrado en el cementerio de Cúcuta.

Cementerio, a punto de quedarse sin cupo

Según conoció La Opinión, la capacidad del Cementerio Central puede colapsar en los próximos dos meses, por lo que se reforzaron los controles para adelantar los entierros en dicho lugar.

Al parecer, la Secretaría de Gobierno de Cúcuta fue notificada de esta situación, que podría dejar al municipio sin un espacio adecuado para enterrar los cadáveres.

El crimen

Cabe recordar que García, quien era el tesorero de la subdirectiva del Sindicato de Trabajadores de Gasolina (Sintragasolina) en Tibú, fue asesinado mientras se tomaba unas cervezas con algunos amigos en un establecimiento ubicado en barrio Largo, en la vía que de Tibú conduce a El Tarra.

Hasta allí llegaron dos hombres en una motocicleta, uno de ellos se bajó, entró hasta el lugar y le disparó en dos oportunidades a la víctima, quitándole la vida de manera inmediata.

Miembros de la funeraria San Miguel acudieron a la escena del crimen y levantaron el cadáver, para posteriormente trasladarlo al Instituto de Medicina Legal en Cúcuta.

García tenía una venta de gasolina y un taller de montallantas, por lo que no se tienen claras las causas del hecho.

La Policía de Norte de Santander adelanta las pesquisas para esclarecer los móviles del homicidio e identificar a los autores.

 Según se conoció ayer, el cupo del camposanto estaría a punto de coparse.

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Miércoles, 8 de Julio de 2020
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