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Aislamiento de San Antonio y Ureña, medida contra el COVID-19

Martes, 17 de Marzo de 2020
Anunciaron la restricción total del tránsito de personas por las carreteras para salir o entrar a los municipios fronterizos de Pedro María Ureña y Bolívar.

Los habitantes de San Antonio y Ureña fueron sorprendidos por un recrudecimiento en las medidas aplicadas por las autoridades venezolanas a estas poblaciones de frontera como mecanismo de contención a la propagación del COVID-19, que en Venezuela alcanza ya los 33 casos en apenas cuatro días.

 Ayer, el gobierno venezolano anunció la restricción total del tránsito de personas por las carreteras para salir o entrar a los municipios fronterizos de Pedro María Ureña y Bolívar.

Aunque en Táchira no se ha reconocido ningún caso positivo, se tiene conocimiento de que hay al menos 11 sospechas. En el más reciente conteo ofrecido por Nicolás Maduro, aseguró que cinco de los casos confirmados provienen de la ciudad de Cúcuta, lo que llevó a que se impusiera un aislamiento total a las poblaciones de San Antonio y Ureña.

La información fue confirmada por Freddy Bernal, enlace político de Maduro en Táchira, quien precisó que el aislamiento fue implementado desde la noche del lunes. “Estos son los municipios fronterizos con Colombia (…) por lo cual se decidió ejercer un control absoluto en todo el estado y de forma muy particular en estos dos municipios”, dijo.

Algunas personas que lograron pasar de Colombia a Venezuela luego del cierre de fronteras, permanecen varadas en el Terminal de San Antonio. Mientras tanto en San Cristóbal, pasajeros que buscan movilizarse hacia el interior del país claman por autobuses que los movilicen, pues llevan más de 36 horas esperando, como consecuencia de las restricciones al suministro de combustible y al bloqueo implementado en Táchira desde la madrugada del lunes. 

Los usuarios denuncian cobros de hasta más de 2 millones de bolívares por pasaje, pagos que deben realizar en pesos o dólares.

Bernal Confirmó que las vías que conectan al Táchira con el resto de Venezuela se encuentran militarizadas y en los accesos al estado “se está devolviendo a las personas que no se justifique que vengan al Táchira”.

La gobernadora de este estado, Laidy Gómez, señaló dificultades para hacer llegar a Caracas las nuevas muestras sospechosas de coronavirus. Destacó que hay seis casos adicionales pendientes de confirmación, lo que elevaría a 11 el número de sospechas en la entidad, que aún mantiene en cero la cifra de casos confirmados.

Solo cruzan urgencias

Por otra parte, autoridades fronterizas tanto de Colombia como de Venezuela acordaron habilitar un canal humanitario para los ciudadanos que requieran cruzar Colombia por urgencia médica, tratamiento de diálisis y quimioterapia, luego de que el gobierno Colombiano anunciara el lunes 16 de marzo el cierre total de sus fronteras.

El alcalde del municipio Bolívar, William Gómez, explicó que hasta la mañana del martes el mismo sólo había sido utilizado por los habitantes de los municipios fronterizos, hasta tanto la designada autoridad única en salud, no estableciera los mecanismos correspondientes para permitir la movilidad de pacientes desde otras localidades.
   
   Mientras estas restricciones aplican sobre los puentes, las trochas continúan siendo la vía de escape de los venezolanos hacia Colombia. “Pasé por la trocha La Marranera y la verdad sin contratiempos”, dejo Pablo Rodríguez, a quien “un choro caraqueño” le cobró $500 por dejarlo pasar, además de $15 mil que tuvo que pagarle a una joven que le sirvió de “guía”. Asegura que “otros grupos” están pidiendo hasta $100 mil para dejar pasar a las personas.

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Desabastecimiento en puertas

Una de las principales preocupaciones de los tachirenses está relacionada con los mecanismos para el abastecimiento de rubros alimenticios. Ya en poblaciones como La Fría, Boca de Grita y Orope comienzan a escasear los alimentos, no hay combustible y se presentan constantes fallas en servicios como el agua, el suministro eléctrico y el internet.

Aunque no se ha decretado de forma específica, en la zona se aplica el mismo aislamiento que afecta a San Antonio y Ureña, según denunció el prefecto de la localidad, Gusnaby Henao, quien precisó que las personas deben movilizarse a pie, pues no se permite el tránsito de vehículos.
Bernal anunció próximas reuniones con los representantes de la Cámara de Comercio e Industria y la Asociación de Ganaderos, para realizar las coordinaciones necesarias, sin embargo, la mayoría de los alimentos secos (harina de maíz, arroz, pastas y enlatados) habitualmente ingresan al Táchira procedentes de la zona central de Venezuela, lo que hace complicado el abastecimiento debido a las restricciones de movilización  y suministro de combustible que comenzaron a regir en todo el país desde este martes.

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Eilyn Cardozo