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Eliminan el feminicidio para carnicero que asesinó a su expareja, en Sevilla

Miércoles, 7 de Agosto de 2019
Tras dos años, el juicio de Giovanny Ortiz Anaya por la muerte de la madre de sus dos hijos, llegó a su fin.

“Es increíble. No me acuerdo de lo que pasó. No creo que yo haya hecho esto (…)”, dijo en medio de sollozos Giovanny Alexis Ortiz Anaya, el carnicero que asesinó de 15 puñaladas a la madre de sus dos hijos, quien según lo anunciado por el Juzgado Cuarto Penal del Circuito de Cúcuta no será condenado por feminicidio.

Ortiz Anaya fue escuchado en la etapa final del juicio que enfrenta por la muerte de Leidy Lorena Flórez Manrique, de 25 años, y las heridas causadas a Francisca Hermelina Manrique Alfonso, madre de la joven, quien fue agredida en el momento en que salió a defenderla.

Aunque la Fiscalía le imputó los delitos de feminicidio agravado y tentativa de homicidio agravado, el togado consideró que en el transcurso del juicio, respecto al primer delito, no se demostró un ciclo de violencia física o sicológica que antecediera al crimen para enmarcarlo en la Ley 1761, conocida como Rosa Elvira Cely (feminicidio), que en este caso contemplaría una pena mínima de 500 meses de prisión  (41.6 años) y una máxima de 600 meses (50 años), sin beneficio alguno.

“En criterio de este fallador, este caso no encaja en el delito de feminicidio. Este despacho echó de menos (en el material probatorio) la situación del ciclo de violencia en cualquiera de sus modalidades (física, sexual, sicológica o patrimonial). El sentido de fallo será como autor de los delitos de homicidio agravado y tentativa de homicidio agravado”, señaló el juez.

El agravante del homicidio -dijo- está sustentado en que el ataque cometido contra Leidy Lorena (con quien integró una unidad familiar), aunque no convivieran en un mismo hogar.

El Código Penal Colombiano  establece para el homicidio agravado una pena mínima de 400 meses de prisión (33.3 años), al igual que una  máxima de 600 meses. En este caso, se sumará otro tanto en la pena por la tentativa de homicidio. 

Escuchada la totalidad de los testigos, tanto de la Fiscalía como de la defensa del procesado y culminada la etapa de los alegatos finales, solo resta, para los próximos días, la lectura de la sentencia condenatoria en contra de Ortiz.

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La declaración

A pesar de que los familiares de Flórez, en cabeza de su mamá como principal testigo de los hechos y conocedora de la relación de  su hija con Giovanny Alexis, nunca dudaron en afirmar que él la golpeaba y maltrataba, el procesado negó cualquier tipo de violencia intrafamiliar y justificó su accionar tras sorprenderla supuestamente besando a otro hombre y ser rechazado por ella.

Según su testimonio, la relación siempre fue estable  y cariñosa, hasta el último momento, a pesar de que su exsuegra lo rechazaba por la diferencia de edad con su hija (6 años) y no les permitía que vivieran juntos.

“Quería morirme, sentí un vacío adentro. Me agarré la cabeza y luego me vi las manos llenas de sangre y el cuerpo me temblaba. La gente me gritaba asesino (…) me estaban pegando. En la estación (policial) me quedé dormido y luego me enteraron de todo”, señaló  ante el estrado argumentando que no se acordaba de lo sucedido y, según sus abogados, habría actuado en un momento de ira e intenso dolor.

Sin embargo, para la Fiscalía es claro que este hombre, carnicero en un supermercado del barrio Gaitán, no tenía una relación actual con la mujer y planeó su muerte, en hechos ocurridos el 23 de agosto de 2017 en el barrio Sevilla.

“Si la relación era estable y  no le pegaba a Leidy ¿Por qué la mamá se iba a oponer?”, se preguntó la Fiscalía, mientras avanzaba la audiencia en el Palacio de Justicia.

Este es el cuchillo con el que fue atacada Leidy Flórez.  

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Los hechos

Según lo relatado por el ente investigador, Ortiz llegó a la 1:30 de la tarde a la casa de Leidy Flórez (cercana a donde él residía con una tía) y le pidió que hablaran frente a la vivienda, tras interrumpir un almuerzo familiar por motivo del cumpleaños de uno de los hermanos de su expareja.

La mujer, quien estaba acompañada de su mamá y su actual novio (con quien llevaba tres meses), accedió a la pretensión de Ortiz sin saber que sería la última conversación que tendría con el papá de sus hijos.

Según testigos, él le insistió para que regresaran, pero ella se negó. Entonces, Ortiz enfurecido sacó su cuchillo de trabajo y, sin pensarlo dos veces, la apuñaló hasta destrozarle el abdomen y herirla en el hombro derecho y los brazos. Mientras tanto, el novio de ella, entró al niño para que no observara lo ocurrido.

Ante el violento ataque, la mujer le suplicó a gritos que no la agrediera más. En ese instante, su mamá salió a defenderla, pero el agresor no dudó en también atacarla a cuchillo.

Según sus familiares, Leidy Lorena Flórez denunció a su agresor tres meses atrás, luego de que la golpeara. Sin embargo, el procesado insistió que fue mentira.

“No sabemos qué pasó con esa medida de protección. Qué pasó con la entidades encargadas de protegerla”, se preguntó para entonces  Alejandra Vera, coordinadora de la Fundación Red de Mujeres Víctimas y Profesionales.

En medio de protestas, los familiares de la víctima exigieron que no vuelvan a ocurrir estos sangrientos hechos.

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