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Judicial
Nosotros ayudamos a elegir a Uribe: ‘Camilo’
El excomandante del Bloque Catatumbo de las Autodefensas Unidas de Colombia contó su historia desde la cárcel.
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Jhon Jairo Jácome Ramírez
Sábado, 16 de Abril de 2016

En La Gabarra, entre 1999 y 2004, ante el nombre de ‘Camilo’, todos temían. No era para menos. Como ‘Camilo’ delinquía Armando Alberto Pérez Betancourt, comandante militar del Bloque Catatumbo de las Autodefensas Unidas de Colombia (Auc), a quien Carlos Castaño y Salvatore Mancuso le encomendaron la tarea de tomarse esta región de Norte de Santander, dominada por las guerrillas de las Farc y el Eln.

Nacido el 12 de enero de 1965 en Medellín, ingresó al Ejército el 11 de enero de 1985, obteniendo el grado de subteniente en diciembre de 1987. Una vez se graduó, fue enviado al Batallón Junín de Montería, donde permaneció dos años; de allí pasó por cuatro meses a la Brigada Móvil Número Uno, y fue trasladado a Cali, a la Tercera Brigada. Dos años más tarde estuvo por un tiempo en el Batallón García Rovira de Pamplona, de donde salió para Bogotá a hacer el curso de ascenso para capitán.

Con el nuevo grado pasó al Batallón Nutibara, en Andes (Antioquia), donde permaneció hasta 1996, cuando se vio envuelto en un falso positivo. Los siguientes dos años los pasó detenido en el Batallón Girardot de Medellín, mientras se investigaba el caso. Lo condenaron a 27 años de cárcel, pero huyó y se presentó ante Carlos Castaño, en Acuarela, la escuela de entrenamiento paramilitar. Era 1998.

En Acuarela, ‘Camilo’ hizo equipo con Rodrigo Doble Cero (Carlos Mauricio García) como instructores de los paramilitares que, meses después, saldrían a tomarse el país a sangre y fuego. Y fue de allí, precisamente, desde donde salió nombrado como comandante del Bloque Catatumbo.

En esta zona, se hizo célebre por la brutalidad y el salvajismo con que incursionaron los hombres bajo su mando. Cinco años después de llegar, el 10 de diciembre de 2004, se desmovilizó junto a su bloque y se fue a la zona de concentración de Santa Fe de Ralito, en Córdoba. Allí, según su testimonio, se fugó ante el rumor que corrió de que el Gobierno de Álvaro Uribe no respetaría los acuerdos que llevaron a la desmovilización de los paramilitares.

Cruzó la frontera hacia Venezuela, donde vivió por 6 años. Luego, viajó a Panamá, donde lo capturaron el 29 de agosto de 2014.

‘Camilo’ fue postulado a la Ley de Justicia y Paz con la que los exparamilitares han venido siendo juzgados, iniciando un proceso de colaboración con las autoridades para tratar de establecer su grado de participación en más de 2.500 hechos que han confesado los hombres que comandó en Norte de Santander entre 1999 y 2004.

Desde la cárcel de Cómbita, ‘Camilo’ denunció ante los fiscales de Justicia y Paz las presiones que recibió al llegar por parte de otros postulados o de sus abogados, para que ‘midiera’ el alcance de sus declaraciones.

Y es que, tras huir por 10 años, ‘Camilo’ desconocía lo que los exparamilitares habían confesado en Justicia y Paz. En ese sentido, algunos de los que delinquieron bajo su mando estaban temerosos de que su antiguo comandante llegara a revelar detalles que ellos en el pasado habían negado o decidido no confesar después de llegar a acuerdos con empresarios, ganaderos, políticos y miembros de la fuerza pública para no mencionarlos en sus declaraciones.

De allí, las presiones que ‘Camilo’ denunció en Cómbita y por las que pidió ser trasladado a La Picota de Bogotá. En esto radica, precisamente, la importancia de sus confesiones, pues estas no estaban mediadas por la posibilidad de acordar ‘testimonios editados’ con sus subalternos o ‘testimonios prepagados’ por los poderosos de Norte de Santander que le hubiesen podido conminar, previa mediación económica, a medirse en sus palabras.

A continuación, las declaraciones de ‘Camilo’ ante Justicia y Paz en 2015, que La Opinión conoció en exclusiva. En ellas, además del expresidente Álvaro Uribe, son mencionados personajes de la región que, curiosamente, la justicia ya no investiga, bien sea porque algunos ‘exparas’ que los acusaron terminaron retractándose, o bien porque jamás fueron mencionados.  

‘Había que ayudar a ganar a Álvaro Uribe Vélez’

Según ‘Camilo’, para la primera elección presidencial de Álvaro Uribe Vélez, en 2002, la orden impartida por los comandantes de las Auc fue que había que ayudarlo a ganar.

Por esa razón, en Vigilancia (Puerto Santander), se hizo una reunión en la que participaron, entre otros ‘paras’, José Bernardo Lozada Artuz (‘Mauro’, comandante por ese entonces en Tibú) y Campo Elías Galvis Rodríguez (‘Pacho’, jefe político de las Auc en Norte de Santander y asesinado por ellas, al parecer, por orden de Pedro Luis Barriga, conocido como Pedro Toyota, tal y como lo denunció este medio en un reciente informe).

En dicha reunión, y según ‘Camilo’, participó Pedro Juan Moreno Villa, quien fuera uno de los mejores amigos de Uribe durante su época como gobernador de Antioquia, además de su secretario de Gobierno en esa misma administración; con el tiempo, Moreno pasaría a ser uno de los principales contradictores de Uribe, hasta el día de su muerte, ocurrida en extrañas circunstancias al caer el helicóptero en el que viajaba, el 24 de febrero de 2006.

En el encuentro, relató ‘Camilo’, “se hablaron varios aspectos, como buscar los votos para las elecciones presidenciales; se dio la orden, hubo una cantidad de reuniones en las que ‘Pacho’ ayudó a hacer el proselitismo, con lo que planteó el señor Pedro Juan Moreno Villa, y que era que se ayudaran a ganar las elecciones, que buscáramos los votos para ayudar a ganar a Álvaro Uribe”.

La reunión, continuó ‘Camilo’, se dio gracias a que el general (r) Rito Alejo del Río (condenado a 25 años de prisión por la muerte del campesino Marino López Mena, ocurrida el 27 de febrero de 1997 en Bijao, Chocó), llevó a Moreno Villa hasta la zona donde él operaba.

El tema central de la reunión, enfatizó ‘Camilo’, fue la forma en que las Auc ayudarían en la campaña presidencial de Uribe.

“Las elecciones estaban cercanas; los temas que se trataron fue el apoyo a la candidatura de Álvaro Uribe Vélez, (quien) en contraprestación a esto (y según) el señor Pedro Juan Moreno Villa, (le daría a este) el ministerio de Defensa o un cargo importante para que nosotros tuviéramos apoyo como Auc”, señaló ‘Camilo’.

La reunión, que se extendió por dos horas, terminó con el compromiso de ‘Camilo’ ante Moreno Villa y el general (r) Del Río, de que las Auc le harían campaña a Uribe en el Catatumbo, aportando dinero y haciendo proselitismo armado para tal fin.

“Yo mismo hice dos reuniones en Vetas Central (Tibú) y dirigí unas palabras a los campesinos; (les dije) que la guerrilla estaba siendo derrotada y que necesitábamos apoyo para que ganara Álvaro Uribe”, recordó ‘Camilo’ en su declaración del año pasado ante Justicia y Paz, en la que además sostuvo que en la zona de Jorge 40 (Rodrigo Tovar Pupo) “también estaban haciendo proselitismo por Uribe”.

Meses después, finalizó diciendo ‘Camilo’ en aquella diligencia ante Justicia y paz, el general (r) Del Río volvió a la región, esta vez hasta Banco de Arena, zona rural de Cúcuta, para hablar nuevamente del apoyo que se le estaba dando a la campaña presidencial de Uribe y a entregarle la ubicación de Raúl Reyes, por ese entonces miembro del secretariado de las Farc, quien, según él, se movía por la zona de Rubio, estado Táchira (Venezuela).

“Nos dejó unos croquis de la zona en la que Reyes se estaba moviendo y nos preguntó qué podíamos hacer nosotros frente a eso”, puntualizó ‘Camilo’.

‘Ramiro Suárez le mandó una plata a Mancuso para que se calmara’

Otro de los personajes sobre los que ‘Camilo’ habló ampliamente en las diligencias de Justicia y Paz el año pasado, es el controvertido exalcalde de Cúcuta, Ramiro Suárez Corzo, condenado a 27 años de prisión por homicidio.

Estuve en varias reuniones con el señor Ramiro Suárez. En la primera reunión que tuve con él se trató el apoyo que le daríamos para la elección suya a la alcaldía de Cúcuta; él hizo unos compromisos que alias Pacho habló con Salvatore Mancuso. La idea era que cuando fuera elegido alcalde nos tenía que dar dos secretarías. Mancuso quería las de Obras y Planeación y la de Salud”, recordó ‘Camilo’.  

Sin embargo, una vez Suárez fue elegido, le dijo a los ‘paras’ que solo iba a entregarles la secretaría de Obras y Planeación, que la de Salud se la quedaba él. ‘Pacho’ llamó a Mancuso y le dijo que Suárez se ‘había echado para atrás’. Molesto, Salvatore llamó a ‘Camilo’ y le dijo que presionara al entonces alcalde, por lo que este decidió enviarle a alias Gato (Enrique Rojas), quien era amante de Ana María Flórez (Batichica); Flórez, quien se desempeñaba en la época como directora seccional de fiscalías, era la esposa de Alfredo Enrique Flórez, quien luego fuera asesinado y por cuya muerte Suárez fue condenado.

Al parecer, según ‘Camilo’, la presión de Gato surtió efecto, pues Ramiro, ‘para bajarle a la presión’ y calmar a Mancuso, le envió a este unos dineros a Córdoba por intermedio de alias Pacho.

‘Camilo’, al recordar el capítulo de Suárez, le dijo a la Fiscalía el año pasado que no sabía si ‘Pedro’ (Jorge Iván Laverde Zapata, El Iguano) ya había hablado de ese tema, lo que deja entrever que sus declaraciones no habían sido acordadas con otros ‘paras’ detenidos, como sí sucedió en otras investigaciones contra funcionarios de la región en las que los exparamilitares los mencionaron durante sus versiones libres, pero después borraron de sus confesiones de hechos, cuando debían ratificar lo denunciado inicialmente.

En una próxima entrega, La Opinión revelará nuevos detalles sobre la relación de otros políticos de la región con las Auc que operaron en Norte de Santander, según lo manifestado por ‘Camilo’ ante Justicia y Paz.

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