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Riña en Pacolandia dejó un muerto y un prófugo de la justicia

Domingo, 22 de Noviembre de 2020
Víctor Julio Quintero Moncada recibió dos machetazos, uno en el cuello y otro en la cara.

La mirada de una sobrina de Víctor Julio Quintero Moncada se quedó fija en el cadáver de su ser querido, mientras los miembros de la Brigada Interinstitucional de Homicidios (Brinho) lo sacaban de la parte trasera de su casa, ubicada en el sector Pacolandia, en el corregimiento Banco de Arena, zona rural de Cúcuta, donde fue asesinado a machetazos. Allí, la mujer lo recordó como “el mejor de los tíos”, mientras dejaba notar su tristeza.

El crimen ocurrió a las 11:30 de la noche del sábado, cuando un hombre conocido como Edwar, que vive en una parcela aledaña de donde vivía Quintero, al parecer, llegó ebrio y desencadenó una riña, atacándolo a machete.

Según se conoció, el agresor ingresó por la parte trasera de la vivienda, cortó el alambre de la cerca y comenzó a llamar a Víctor Julio, cuando él salió, lo atacó.

Cuando la víctima escuchó los ruidos y que la llamaron por su nombre, salió en toalla, por lo que inmediatamente se desató una fuerte discusión que pasó a las agresiones mortales, contó un habitante del lugar.

El agresor atacó a Quintero Moncada inicialmente en el cuello y aunque la víctima también usó un machete para defenderse y alcanzó a herir a su contrincante en un hombro, este fue más ágil y logró volver a lesionarlo, esta vez, en la cara, por lo que cayó de inmediato al piso y murió lentamente.

“A mí me llamaron a las 11:40 para avisarme que habían matado a mi tío. Yo estaba trabajando y dejé todo tirado para venir a ver qué había pasado”, recordó la doliente.

Aunque algunos vecinos y amigos de Quintero llegaron al lugar para tratar de auxiliarlo y llevarlo a un centro médico, al encontrarlo en el piso tendido, se percataron de que no tenía signos de vida y perdieron cualquier esperanza.

“Yo no pude evitar ponerme a llorar, porque mantenía una buena amistad con él. Todos los días hablábamos y por eso no dudé en venir para tratar de ayudarlo, pero no pude hacer nada”, recordó en la escena del hecho uno de las personas que trató de auxiliarlo.

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La huida

Los habitantes de esta zona rural de Cúcuta aseguraron que el agresor estuvo tomando licor hasta las 11:00 de la noche en Banco de Arena, por lo que luego partió en su motocicleta azul venezolana, marca Empire hacia su casa.

Sin embargo, después de que ocurrió el hecho, el agresor se escondió, y sobre las 6:00 de la mañana algunos pobladores lo vieron salir del lugar en compañía de su hijo.

Según se conoció, el asesino tomó una ruta por una trocha cercana y salió al sector conocido como Puente Angosto, pero desde ahí le perdieron el rastro.

La mañana de ayer, cuando un hombre arribó al Policlínico de Aguaclara con una herida similar a la que tenía el agresor en un hombro, los dolientes de Quintero iniciaron las indagaciones en compañía de la Policía Metropolitana de Cúcuta para verificar si se trataba del homicida, pero finalmente lo descartaron, por lo que hasta el cierre de esta edición no se registraron capturas por este hecho.

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Problemas previos

Extraoficialmente se conoció que entre Quintero y su agresor se habían registrado al menos dos discusiones previas a la riña que desencadenó el crimen.

Al parecer, la más reciente discusión se produjo por una inconformidad en la marcación de los linderos del terreno que limita con las dos viviendas.

“Ese tipo (el agresor) llegó con la única intención de matarlo. Ojalá que sea detenido para que responda por lo que hizo”, comentaron ayer algunos pobladores de la zona.

Quintero Moncada, de 36 años, era papá de cuatro hijos. Se dedicaba a las labores del campo y de piscicultura.

Por ahora, se espera que las autoridades avancen en las pesquisas para ubicar al presunto responsable de este crimen.

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