Rafael Orozco cantó en Cúcuta antes de su asesinato

Viernes, 11 de Junio de 2021
El Binomio de Oro se presentó en el Hotel Bolívar y esa fue la última vez que Rafael Orozco cantó con su agrupación.

Hoy se cumplen 29 años de la triste partida del cantante Rafael Orozco, quien fue la voz líder del Binomio de Oro, y  asesinado un 11 de junio de 1992 en Barranquilla. 

Rafael Orozco fue un intérprete de ese vallenato romántico y alegre, que con su estilo  dejó una imborrable huella en el folclor vallenato. 

Hoy, sus éxitos son recordados en el mundo vallenato que le rinde un sentido homenaje para mantener vigente su legado musical. 

Rafael Orozco nació en Becerril (Cesar) el 24 de marzo de 1954 y el primer disco lo grabó en 1975 con Emilio Oviedo, siendo su primer éxito 'Cariñito de mi vida' de la autoría de Diomedes Diaz, a quien bautizó 'El Cacique de la Junta' en esa misma obra. 

Luego se unió a Israel Romero, conformaron  'El Binomio de Oro', imponiendo un nuevo estilo y alcanzando primeros lugares de preferencia. 

Entre sus éxitos figuran canciones como: La creciente, Relicario de besos, Momentos de amor, El Higuerón, Sombra perdida, No sé pedir perdón, La parranda es pa' amanecé,  Sólo para ti y El Cha cun chá, entre otros. 

Rafael Orozco formalizó su hogar con Clara Cabello, y tuvieron tres hijas: Loraine, Kelly y Wendy. 

Su último toque

El Binomio de Oro tocó en el Hotel Bolívar de Cúcuta, por última vez, antes de su asesinato en Barranquilla  el 11 de junio de 1992. El compositor Rosendo Romero, hermano del acordeonero de ese afamado grupo musical vallenato, Israel Romero, recordó en una entrevista con La Opinión esas últimas horas antes de partir a Barranquilla.

“Primero tocó en  Pamplona y allá le tomé una fotografía a Rafael Orozco que cantaba en el parque central y extrañamente quedó transparente. Es decir, a través de Rafa se veía el público de fondo. No sé si quedó superpuesta, pero él estaba cantando con los brazos abiertos y su cuerpo no tapaba el público. Una foto que me hizo sentir muy mal”.

El sábado 6 de junio de 1992 se programó el toque en Cúcuta. El grupo llegó a Cúcuta y hasta jugó un partido de fútbol en Los Patios. Y en pleno encuentro deportivo pasó una caravana fúnebre que llamó la atención del cantautor Rafael Orozco. “Dios como matan a la gente así”.

Rosendo Romero alistó afiches promocionales y se trasladó hasta el hotel Bolívar donde sería la última actuación de Orozco. Esa noche todo el conjunto se vistió de traje entero blanco con camisa negra. En la tarima a Rafael le brillaban los ojos de felicidad. La gente no bailaba, sino que se quedaba parada moviendo los brazos arriba y coreando “Qué será de mi vida sin ti”, “Solo para ti”, “Relicario de besos”, “El higuerón” y todo el repertorio que lo había hecho ganar Disco de Oro, Premio Mara y Guaicaipuro de Oro.

Rafael Orozco regresó a Barranquilla solo. Esa  noche del 11 de junio de 1992, sus hijas dieron una fiesta en su residencia para celebrar el fin del semestre escolar. Pasadas las 9:00  de la noche, Alfonso Ariza De la Hoz y Francisco Javier Corena, ayudantes de la agrupación musical de Diomedes Díaz, llegaron a la casa de Orozco solicitando al cantante con la intención de pedir prestados unos instrumentos musicales y dinero. Orozco los atendió afuera en la terraza de la casa para no interrumpir la fiesta. Se encontraban dialogando cuando a las 9:45 de la noche un pistolero le disparó a Orozco en diez ocasiones. El cuerpo de Orozco fue llevado a la Clínica del Caribe por su esposa Clara Elena Cabello, pero el artista había llegado sin vida al centro asistencial, donde fue declarado muerto a las 10:00 de la noche.

 

 


 

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