¿Qué tanto cuesta hospedarse en una cabaña en Chinácota?

Domingo, 2 de Mayo de 2021
Desde la Alcaldía se apunta a censar las cabañas para poder buscar una forma en la que se pueda generar ingresos por este concepto.

Uno de los planes más tradicionales de los cucuteños es hacer uso de las aproximadas 3.000 cabañas que hay en el municipio Chinácota, distante 40 kilómetros de la capital nortesantandereana. Pero, hoy en día, dicho paseo está lejos del alcance de algunos bolsillos debido al incremento de los alquileres en medio de la pandemia de la COVID-19. 

Son varios los mensajes en redes sociales y en publicaciones de La Opinión en las que personas aseguran que pasar un fin de semana en ese municipio se hace más difícil, es por esto que decidimos investigar ¿qué tanto cuesta ir de paseo a Chinácota? 

Luis Carlos Duarte es un empresario chinacotense que se ha dedicado en los últimos años a administrar cabañas y alquilarlas. Él reconoce que son varios los factores que han hecho que el precio de estadía temporal tenga un aumento. 

“Yo creo que el mejoramiento en la calidad en el servicio que prestamos ha hecho que incremente el valor. Mi empresa maneja todas las cabañas con ducha de agua caliente, y por ende sube el consumo de la luz, ya las cabañas tienen wifi, el servicio de piscina. Hace 10 años se alquilaban cabañas a 350.000 pesos, pero las debimos actualizar”, manifestó el representante de Fincas Chinácota. 

Lea además Chinácota, un paraíso cercano a Cúcuta

Otras de las modificaciones que han sufrido estas edificaciones están relacionadas con servicios adicionales, por lo que  la mayoría de las habitaciones tiene televisor, servicio de Netflix, además las cabañas tienen zona social, juegos, canchas sintéticas. “Cada una de estas características hace que incremente el precio”, sostiene. 

Para Duarte, la actual dinámica hace que los sitios cuyo alquiler es más económico se contraten más rápido y, poco a poco, se llena la ocupación, y por ende el precio va incrementando. 

Para Semana Santa se alquilaron cabañas por mínimo 1’800.000 de miércoles a domingo, y máximo entre 5 y 6 millones, estas últimas son cabañas cuyo valor comercial es de más de mil millones de pesos. Siempre hay clientes para cada una de ellas”, aseveró. 

Según consultas con otras personas que se dedican al alquiler de cabañas, el incremento del precio se debe a la mayor demanda pospandemia (de la primera fase), pues el cierre del municipio como medida de prevención arrojó pérdidas millonarias para este sector. 

“De un momento a otro dejamos de recibir ingresos por la pandemia, fue un golpe duro, pero tras abrirse el pueblo todo el mundo quería estar acá porque son cosas del ser humano de querer salir a distraer la mente, quería ver los paisajes, el clima, su gente. Hay municipios que también son cerca de Cúcuta, pero la gente prefiere a Chinácota”, manifestó John Flórez, comisionista de alquiler de cabañas. 

 

Image
Los hoteles se han convertido en otra opción para la estadía de grupos pequeños.  / Foto: Cortesía

La Alcaldía apunta a reglamentar las cabañas  

Aunque en esta Semana Santa, por ejemplo, se movieron entre $1.500 y $2.000 millones en Chinácota por concepto de alquileres de cabañas, el municipio no recibió ningún dividendo, es por esto que desde la Alcaldía se apunta a censar las cabañas para poder buscar una forma en la que se pueda generar ingresos por este concepto.

Pensando en este reto, la administración municipal, en cabeza de José Luis Duarte Contreras, lideró la creación de la Secretaría de Turismo, Cultura, Deporte y Educación, dependencia desde la cual se intentará crear un código para cada establecimiento. 

“La idea es poder censar aquellas cabañas que prestan un servicio de alquiler, y poder mirar nosotros de qué forma hacemos que ellos contribuyan con un tributo. Hoy en día el municipio no se beneficia para nada con las cabañas, a nosotros nos toca ir a recogerles la basura, prestarles el servicio de agua”, sostuvo el mandatario.

Para el alcalde, el tema de precios de los alquileres es variable, por lo que la cuantía va de la mano a las características del establecimiento. 

“Eso es como cuando uno viaja a Cartagena y le ofrecen si quiere dormir con aire acondicionado o sin él, ahí varía el precio. También hay que mirar la capacidad de las cabañas, porque mínimo se meten 10 o 20 personas y pagan un millón y medio por fin de semana, por lo que no termina saliendo tan caro, eso también hay que mirarlo”, se refirió el mandatario. 

Duarte Contreras sostuvo que están buscando la norma que los faculte para  moderar estos alquileres y lo proyectado es que “haya un tema donde podamos tener un código de cada cabaña que, junto al Registro Nacional de Turismo, tengamos el control no solamente en los precios, sino en las personas que alquilan y quienes llegan a quedarse ahí”. 

Frente a la propuesta, Flórez sostiene que las cabañas pagan impuestos como el predial, las empresas pagan industria y comercio y se generan cientos de empleos indirectos.

Image
Oscar Andrés Olarte
Óscar Andrés Olarte