Escuchar este artículo

Monja deja los hábitos para ser bibliotecaria de El Carmen

Lunes, 5 de Noviembre de 2018
Regresó a su tierra natal, para promover la lectura y la escritura entre niños y jóvenes.

Ella, perteneció a las comunidades religiosas de los Eucarísticos Ermitaños de la Montaña y a la compañía espiritual de Santa Teresa de Jesús, a las que renunció y tras colgar los hábitos, regresó a su tierra natal para convertirse en la bibliotecaria del pueblo y promover la lectura y la escritura entre niños y jóvenes.

En su juventud Nancy Yolima Rodríguez Contreras, también ofició como periodista radial, labor que le sirvió para diseñar estrategias de comunicación y educación con las que capta la atención de los niños en el municipio de El Carmen.

En la Biblioteca Pública Manuel Guillermo Giraldo lidera programas de lectura en voz alta, que incluyen tertulias al aire libre en las que los niños hablan de sus sueños y de cómo alcanzar la paz.

Le puede interesar Bibliotecarios analizan su labor

Otro de los programas con gran aceptación ha sido el de mochilas viajeras, con el que llega hasta las escuelas y colegios más apartados del municipio para promover la lectura al tiempo que se fortalecen valores y la sana convivencia.

“Las bibliotecas son espacios donde se tejen los hilos de una sociedad. Es un lugar acogedor para promover la lectura, allí los niños interactúan, se integran, analizan textos y proponen modelos de convivencia”, agregó.

La bibliotecaria ha logrado que los menores se interesen por la tradición oral y ahora los niños hacen cuentos con las historias de sus abuelos, cargadas de recuerdos de otras épocas.

“De esa forma vamos haciendo estimulación temprana y con el acompañamiento de la Red Departamental de Bibliotecas y del Ministerio de Cultura, se rescata la memoria histórica”, dijo Rodríguez.

“Las bibliotecas son las columnas vertebrales de todo proceso de enseñanza y aprendizaje. Con el programa leer es mi cuento se entregan cartillas para el aprovechamiento del tiempo libre. A ellos les gusta y se han repartido 7.000 libros con el plan de bibliotecas vivas”. 

La labor titánica de convertir a la biblioteca pública de El Carmen en un territorio de paz, ha encontrado eco en colegios y en el municipio, que apoyan con programas de reforzamiento para mantener a los niños inmersos en una red de aprendizaje colaborativo.

“A los niños les he enseñado que Manuel Guillermo Giraldo, nombre que lleva la biblioteca, fue un personaje que llegó a la vereda Santo Domingo de El Carmen con un cargamento de libros y los prestaba para promover la lectura entre los niños campesinos”.

Para los programas didácticos Rodríguez cuenta con el apoyo de los auxiliares Geraly Guadalupe Piña Navarro, Angie Liduéñez, Danilo García, Elvira Durán en Guamalito y jóvenes que se suman ocasionalmente.

Hacia futuro, la bibliotecaria espera seguir fortaleciendo el componente educativo, insertando las nuevas tecnologías como estrategia para captar aún más la atención de los niños y jóvenes de El Carmen.

Image
La opinión
La Opinión