Escuchar este artículo

Enfermedades respiratorias

Resultaría importante que las secretarías municipales de salud lanzaran campañas para indicar los riesgos que existen para contraer enfermedades como neumonías.

La creciente afluencia de personas a los servicios de urgencias con síntomas de gripa que al ser analizadas por los profesionales resultan siendo graves enfermedades respiratorias, debe convocar a  la ciudadanía a reforzar los cuidados de su salud en Norte de Santander.

Es indispensable protegerse porque el panorama no es alentador. En Cúcuta, por ejemplo, en los primeros días de diciembre se comprobó  un crecimiento en la atención de casos por infecciones respiratorias agudas en consulta externa del 25%, en hospitalización del 8% y en cuidados intensivos del 66%.

Una confirmación sobre cómo estos males llevan a la utilización de los servicios hospitalarios, el Instituto Nacional de Salud (INS) reveló que en lo corrido del año, hasta mediados de diciembre, se registraron en Colombia 7.2 millones de atenciones por urgencias y en consulta externa por enfermedades respiratorias.

Un contraste con la realidad señala que en los niveles de edades hay sorpresas, como aquella que personas entre los 20 y 39 años representan el 27% de las atenciones en las últimas cuatro semanas en el país, seguidas por pacientes de 5 a 19 años, que equivalen al 19,3 %, los niños de 2 a 4 años que llegan al 16,7 %  y los pequeños de un año,  con 15,0 %, según el reporte del INS.

Esta vulnerabilidad debe llevarnos a varias reflexiones sobre lo indispensable que resulta la protección y el evitar los excesos en épocas como la navideña y de final de año, que ahora están signadas por el coronavirus que nos continúa rondando, los cambios extremos de temperatura, la contaminación, el riesgo que implica no curarse adecuadamente las gripas, por ejemplo y las grandes aglomeraciones.

Resultaría importante  que desde el punto de vista preventivo, las secretarías  municipales de salud lanzaran campañas para indicar los riesgos que existen para contraer enfermedades como neumonías o de resultar gravemente afectados por la COVID-19 en caso de no contar con el esquema completo de vacunación o tener comorbilidades que empeoren su cuadro de deterioro.

Se trata de una situación indicativa de que la opción no es bajar la guardia puesto que está muy presente el hecho que el riesgo es generalizado y los rangos de edad indican que las enfermedades del sistema respiratorio con alta peligrosidad para la salud de los pacientes, ya que no está concentrada en los grupos de edad habitualmente afectados, sino que los jóvenes y niños se encuentran entre los de alto riesgo.

Sin caer en paranoias, es evidente la necesidad de recordar que la pandemia nos ha mostrado que el uso del tapabocas y el lavado de manos resultan siendo de gran ayuda para salvar la vida y poner a salvo la salud en combinación con otros mecanismos como la inmunización y los tratamientos con medicamentos especializados.

Otra enseñanza que ha empezado a aflorar de este aumento de los casos de infecciones respiratorias agudas es que la automedicación definitivamente debe dejarse de lado porque está conduciendo a que no haya un tratamiento adecuado por la confusión de los síntomas, llevando a que al momento de buscar ayuda médica, la situación haya empeorado y tanto el diagnóstico como el tratamiento de la supuesta gripa, pueda ser más complicado de manejar.

Gracias por valorar La Opinión Digital. Suscríbete y disfruta de todos los contenidos y beneficios en http://bit.ly/SuscripcionesLaOpinion

Image
La opinión
La Opinión
Viernes, 30 de Diciembre de 2022

EXCLUSIVO PARA
NUESTROS SUSCRIPTORES

Patrocinado por:
Logo Empresas
Temas del dia Foros La Opinión