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Obispo de Ocaña insta al diálogo para apaciguar los ánimos

Jueves, 13 de Mayo de 2021
Monseñor Luis Gabriel Ramírez asegura que el vandalismo y abuso de la Fuerza Pública no resuelve nada.

El Obispo de la Diócesis de Ocaña, monseñor Luis Gabriel Ramírez Díaz, solicita mucha cordura a la hora de ejercer el derecho de la protesta en esta zona del país.

El alto prelado de la iglesia católica insta al Gobierno Nacional y a los manifestantes utilizar el diálogo como herramienta para la convivencia pacífica.

 Envió un mensaje a todos los fieles en tiempos difíciles de emergencia sanitaria y violación de los derechos fundamentales del hombre durante el paro de las centrales obreras.

 “Quiero unir mi criterio y decir que la protesta pacífica es un derecho y una alternativa válida para lograr respuestas a las necesidades y reclamos sociales. En el momento actual, el ejercicio de este derecho debe también tener en cuenta la grave emergencia sanitaria que estamos viviendo por la pandemia que no ha terminado y estas protestas deben ser responsables”, dijo el Obispo.

No comparte las violaciones a los derechos humanos en todo el territorio nacional. “No lo podemos permitir, los actos vandálicos los rechazo, los bloqueos a la movilidad y el abastecimiento de alimentos, la desaparición de personas los atentados contra la integridad física los destrozos causados a los bienes públicos y privados”.

 Junto a todos los obispos de Colombia, manifestó el profundo dolor, especialmente por las muertes que han tenido lugar en ese contexto “y de ninguna manera podemos estar de acuerdo con ello, por los heridos, los enfermos que no han podido contar con la atención médica”.

 

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Reafirma que la violencia, el vandalismo, las agresiones, el abuso de la fuerza y el caos social, no solucionan nada, “antes empeoran la situación, pues solo trae consigo sufrimiento, muerte, especialmente a los más pobres. Además de todo ello deslegitimar y hacer cuestionable cualquier protesta social. Hago un llamado urgente y clamoroso que se detenga por el bien de toda la espiral de la violencia y el círculo de muerte que están impulsando. Es momento de emprender juntos la tarea de generar un modelo de desarrollo humano integral”.

Insiste en la imperiosa necesidad de avanzar hacia la reconciliación nacional y la paz con los esfuerzos de todos los ciudadanos sin perder de vista que es un camino arduo donde se requiere valentía y perseverancia.

“Unido al Papa reitero que es urgente abrir los canales para el diálogo social, para afrontar la compleja situación que vivimos, es necesario tratar de identificar bien los problemas que atraviesa una sociedad para aceptar que existen diferentes maneras de mirar las dificultades y resolverlas”, agregó el Obispo.

 Es uno de los convencidos de que el camino hacia una mejor convivencia implica siempre reconocer la posibilidad de que el otro aporta una perspectiva legítima.

Invita a poner la confianza en el Señor, porque “cuando de verdad tenemos esa convicción, la mente se nos abre para cosas buenas y positivas, cuando la confianza la ponemos en el Señor nuestro amor por los pobres se hace efectivo y afectivo”.

El maestro Johan Moncada, resalta el mensaje del Obispo para lograr la convivencia pacífica. “Somos territorio de paz y la iglesia católica ha jugado un papel fundamental para la reconciliación de los pueblos”.

El vocero sindical, Adriano Jácome Castro, indicó que el diálogo es la única salida al conflicto social. “Nosotros solamente pedimos puntos de encuentro y concertación para generar el progreso y bienestar de la gente”.

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Javier Sarabia