Sara Moreno desafió sus 89 años y se graduó de Psicóloga

Martes, 4 de Mayo de 2021
Llegó a Cúcuta hace 50 años y abrió dos colegios. El Colombo Británico aún existe. Sara Moreno proviene de familia comerciante y ha tenido toda clase de negocios.

Sara Moreno de Huertas es una mujer enérgica, de armas tomar, que pese a tener diez hijos no se quedó en el hogar, como una simple ama de casa.

Desde muy joven fue emprendedora, innovadora y se contagió del ambiente de comerciante que veía alrededor de su abuelo y su padre.

Estricta en todo el sentido de la palabra y no quiso valerse de nadie para labrar su camino.

A Cúcuta llegó hace medio siglo y fundó dos colegios, sin nisiquiera tener el título de bachiller. Había empezado a estudiar pedagogía en la Normal de Señoritas, en Villa de Leyva, pero se retiró en el tercer año porque las obligaban a ser profesoras en veredas de Tunja. Sin embargo, la secundaria la terminó, junto a su nieto Sergio, en Cúcuta en 1998.

A sus hijos Fabio, Salvador (Q.E.P.D) Luz Nelly, Sarita(Q.E.P.D), Jorge  ,Elkin, Yenny, Melvy Yolanda, Tesoro y Sandra, les inculcó el trabajo y quería que aprendieran de todo un poco.

Luz Nelly Huertas de Maldonado recuerda, que en la medida de sus capacidades, su mamá le llevaba a casa una profesora para que aprendieran yoga y  otra para que tocaran piano.

Ad puertas de cumplir los 90 años, Sara Moreno, dice que siempre hay que tener la maleta lista. Y no es solo un decir. Ella las empacó y llegó, primero, a Bucaramanga con su decena de hijos y luego emprendió viaje para Cúcuta.

“Mi mamá ha tenido toda clase de negocios: hoteles, restaurantes, fábrica de ropa, almacenes,  fábrica de cueros y colegios.  Es decir, ella dice sí, vamos para esa cuando de negocio se trata”, asegura su orgullosa hija Luz Nelly de Maldonado.

En Cúcuta fundó el Colombo Británico hace 50 años y aún lo mantiene abierto. Y fue por medio de un convenio con el Politécnico Gran Colombiano cuando empezó  a estudiar Sicología. La idea se concretó cuando le ofrecieron  un grado de Honoris Causa y ella dijo: “No. Mi cabeza está aún buena y puedo estudiar y ganarme el título por mis propios medios”. Miró, primero,  la posibilidad de estudiar de manera presencial en la Universidad de Pamplona, pero finalmente desertó. Por eso hizo los nueve semestres  por internet. El año pasado terminó materias y este año recibió el cartón que la acredita como Sicóloga.  Sara Moreno nació en Ramiriquí, Boyacá. “Y nos criamos en  ese ambiente de trabajo, en almacenes, donde nunca se descansaba.Con un sentido de la honestidad y compromiso de palabra muy grande”, afirma Luz Nelly de Maldonado.

 En su casa siempre hubo muchas muchachas de servicio porque siempre había un bebé.  “Mi mamá se separó en 1975. Y siguió adelante sin la ayuda de nadie. No fue fácil. Todos los recursos eran de ella. Me le quito el sombrero. Nunca nos faltó nada. Tuvimos los mejores colegios.Nos formó de tal manera de sentirnos orgullosos de lo que hemos logrado como persona”.Recuerda también que Sara era muy brava. Aunque ahora lo niegue. Nos daba fuete, en la mesa no se podía hablar.No nos permitían llevar nada que no fuera nuestro a la casa, ni siquiera un borrador, porque nos lo hacía devolver”. Ese tesón lo ratificó ahora con 89 años cuando recibió el grado de Sicóloga.

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Celmira Figueroa