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Posibles candidatos presidenciales tuvieron pulso anticipado en Universidad del Caribe

Viernes, 5 de Marzo de 2021
En el debate sobre las fake news, los líderes políticos firmaron el llamado consenso del Cubo de Cristal.

La Universidad Autónoma del Caribe realizó el foro que tenía como objetivo analizar el fenómeno de las fake news y su impacto en la opinión pública. Los participantes fueron aspirantes a a la presidencia, académicos, líderes de opinión y periodistas. 

En el encuentro participaron los posibles candidatos presidenciales Sergio Fajardo, Paloma Valencia, Juan Fernando Cristo, Juan Carlos Echeverry, Humberto de la Calle, Dilian Francisca Toro, Roy Barreras, Mauricio Cárdenas y Luis Felipe Henao. Todos, desde distintas orillas ideológicas, hablaron sobre la expansión del fenómeno.

Según Fajardo la pregunta central en Colombia es “¿cómo se llega al poder? ¿Cómo se hace la política? Y hoy con las herramientas digitales se hace política de manera diferente, pero con el mismo fondo. La política del todo vale, el fin justifica los medios y hay que ganar, y en ese mundo las fake news son herramientas potentes para dañar al otro”.

Para la senadora del Centro Democrático y posible precandidata, Paloma Valencia, “hubo un cambio tecnológico que modificó la percepción de lo que es verdad. Esto no solo pasa en la política sino en la ciencia, antes las personas creían en los métodos desarrollados pero ahora hay fenómenos que no, por ejemplo el negacionismo del cambio climático y las vacunas”.

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Según Valencia “cuando vi la noticia de la supuesta bodega uribista, y yo conozco a esas personas a los que nunca nadie les ha pagado, allí hay una preocupación ciudadana y es ¿por qué la opinión de un periodista puede valer más que la mía? ¿Por qué solo los periodistas tienen derecho a tener un consentido? Yo creo que si uno es demócrata debe entender que la pluralidad ideológica es fundamental para que la democracia funcione”.

Según dijo “esto no es una gente que se levanta en la mañana a decir mentiras para ganar elecciones. Lo que hay es un cambio tecnológico en el sentido en que la manera como construíamos las verdades en la sociedad está cambiando, en este momento estamos mirando cómo y en quién podemos confiar ya no hay personas con el monopolio de la información”.

Para Juan Carlos Echeverry “ahora lo que tenemos es una cantidad de personas que escuchan lo que quieren oír, oyen a quienes más se les parecen, minando la credibilidad de las instituciones y llevando a la gente a buscar otras alternativas sin lograrlo. El periodismo se volvió partisano, la academia también, se ha minado, en otras palabras la esencia de lo que considerábamos la verdad y la autoridad”.

Por otro lado, Juan Fernando Cristo “este tema que estamos discutiendo hoy no tiene tanto que ver porque hoy el vehículo son los medios digitales, hace 20 o 30 años se discutía en torno a la libertad de expresión, la autorregulación de los medios y la lucha de la sociedad interamericana de prensa por evitar la censura. Y ahora tenemos que ir para allá a la autorregulación. La ética no solo en las campañas políticas, en el gobierno en los partidos para el manejo de redes sociales”.

Así mismo, Roy Barreras sostuvo que “aquí se habla del eje central de la comunicación, en la medida en que hay comunicación hay democracia, es fundamental entender que lo que navega en las redes es el odio, la rabia, el miedo y de vez en cuando la esperanza, sobre todo las emociones. La crisis de la democracia implica que los ciudadanos sean tocados en su fibra más íntima por las emociones que van al centro de los instintos, eso es lo que se transmite a través de las redes sociales”.

Por otro lado, Luis Felipe Henao sostuvo que “hay una creencia que dice que los Bots, estos programas virtuales que tienen cuentas, son importantes para divulgar una noticia falsa. Y eso no es cierto son las personas de carne y hueso las que ayudan a masificar estas noticias. Y eso se da porque están convencidos no se quedan solo en el like en una red, lo distribuyen por todas y yo creo que la única herramienta para combatir eso es la autorregulación”.

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Para Mauricio Cárdenas, “hay epidemias en las redes sociales, hay una que está teniendo lugar que es la infodemia, la epidemia de la desinformación, una cantidad de información que nos cuesta separar lo que es verdadero de lo que es falso. Y esto genera desde el punto de vista político resultados de ese tipo”.

A su turno, Dilian Francisca Toro sostuvo que “el problema de fondo es el de la regulación de las plataformas digitales. Esto no es solo de la era digital, yo creo que desde los inicios de las publicaciones, siempre se hizo esto para obtener beneficios políticos manipulando a la opinión pública”.

En ese sentido Humberto de la Calle afirmó que “este fenómeno de comprensión implica banalización de la política, sensacionalismo, el odio, el fanatismo y el deseo de originalidad que va del lado de la superficialidad, 30 segundos en televisión para dar a conocer la plataforma política es imposible. Por último, hay una paradoja una sociedad aislada, solitaria, sin embargo, en medio de la mayor irrupción en la intimidad de las personas. Cada persona se siente aislada pero está toda su información en el internet”.

El pacto

Los precandidatos firmaron el llamado consenso del Cubo de Cristal, un acuerdo en el que indicaron que: “la comunicación en redes sociales es vulnerable, también la verdad en estos tiempos de desinformación masiva. Como el cristal, ambas son frágiles y valiosas por su transparencia. Conscientes de las bondades de las plataformas digitales como vehículos de información”.

Los participantes invitaron a los colombianos a “reconocer que la desinformación masiva amenaza la democracia y la formación transparente de políticas públicas; usar de manera responsable las redes sociales, visibilizando contenidos fiables, honestos y verificables; combatir la propagación de mensajes de odio, discriminación o violencia”.

En el pacto los firmantes también se comprometieron a “promover la libertad de expresión como condición legítima del debate democrático; fomentar la conciencia crítica de los ciudadanos que, bien informados, puedan distinguir la opinión de la información; rechazar las noticias falsas y las herramientas de manipulación dirigidas a la ciudadanía”.

Por último, el pacto indica que los firmantes “suscribimos este acuerdo como punto de partida hacia un país, no ausente de conflictos, sino uno capaz de manifestarlos y reconocerlos y resolverlos dentro del diálogo.
 

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Colprensa
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