Sebastián Pineda se alzó con premio de literatura

Viernes, 28 de Mayo de 2021
Desde el 2011 vive en México, es profesor e investigador. Es hijo de la cucuteña Susana Buitrago.

Sebastián Pineda ganó el Premio Juan Andrés de Ensayo e Investigación en Ciencias Humanas por su obra ‘La Crítica Literaria Hispanoamericana que otorga la Universidad de Alicante en España.

Terminó el bachillerato en 1999 en el extinto colegio campestre San Agustín, que quedaba en Villa del Rosario y fundado por el padre Ramón Caro. Luego viajó a Bogotá a estudiar Literatura en la Universidad de los Andes. 
Las vacaciones las pasaba en la casa espaciosa de sus abuelos, padres de su madre cucuteña Susana Buitrago Valencia.Heredó la lectura de su tío Carlos Buitrago. Y recuerda  “con mucha impresión los tremendos atardeceres, el Faro del Catatumbo, el calor a ratos terrible, la brisa del Pamplonita, la frontera neurálgica con Venezuela”.

Su primera publicación salió en el diario La Opinión en septiembre de 1998. Era un ensayo sobre Raskolnikov, el protagonista de la novela de Dostoievski ‘Crimen y castigo’. Luego publicó otro ensayo  sobre los poetas nortesantandereanos  Jorge Gaitán Durán y Eduardo Cote Lamus. 

Vive en México desde mediados de 2011 cuando fue aceptado en el doctorado del Colegio de México (una institución de altos estudios dedicada a la historia política y las humanidades), y ha tenido la oportunidad de pasar estancias de investigación en la Universidad de Berlín en Alemania.

¿El Premio Juan Andrés se otorga todos los años?  

Sí. Desde hace doce años se otorga anualmente a libros de ensayos investigativos sobre la cultura hispánica. Lo otorga el Instituto Juan Andrés de Comparatística y Globalización de la Universidad de Alicante. Está inspirado en la figura del jesuita Juan Andrés,  autor de una voluminosa historia de la literatura universal.

¿La Crítica Literaria Hispanoamericana es una radiografía a la situación actual?

Efectivamente. De la crítica literaria se desprende la crítica cultural y la crítica política. La crítica viene de la palabra griega krinein, que significa también juzgar, con lo cual emitir un juicio es emitir una crítica. Para hacerlo conviene observar muchos ángulos y relacionar unas cosas con otras. La situación actual de Colombia o Venezuela, por ejemplo, no puede juzgarse o criticarse a plenitud sin revisar el historia social y política.

¿Qué vínculos lo unen a la Universidad de Alicante?

Me une un vínculo académico, es decir, de profesor invitado. Estuve allí en el invierno de 2017. Desde entonces noté una gran curiosidad entre los estudiantes españoles y europeos por entender más a fondo la gran cultura hispanoamericana, cuyas principales figuras son precisamente críticos literarios: el argentino Jorge Luis Borges, el mexicano Alfonso Reyes, el colombiano Rafael Gutiérrez Girardot, el venezolano Andrés Bello, el cubano José Martí, el uruguayo José Enrique Rodó, la argentina Beatriz Sarlo, entre varios otros.

¿Cuándo llegas a México y por qué?

Fui a México por primera vez en 2007. Aquí se publicó mi primer libro ‘La musa crítica’, que constituye un primer esbozo o borrador de lo que ahora he desarrollado más ampliamente. En 2008, luego de laborar como investigador del Instituto Caro y Cuervo en Bogotá, viajé a Europa donde tomé algunos cursos de posgrado. Vivo en México desde mediados de 2011.

¿Por qué la Literatura?

Porque no seguir tu vocación es básicamente traicionar al universo. Eso me lo enseñó el maestro y escritor cartagenero Germán Espinosa, autor de la novela ‘La tejedora de coronas’. Estoy por publicar una biografía novelada sobre él. 

¿Actualmente en qué se desempeña?

Actualmente soy profesor-investigador de la Universidad Iberoamericana campus Puebla y miembro del Sistema Nacional de Investigadores de México.

¿Qué significado tiene el premio?

Mucho. Es un premio a los géneros ensayísticos, a la crítica que es una forma si se quiere más generosa y elaborada que la novela, pues consiste en el estudio de los novelistas y los poetas, de la obra de los ‘otros’. Se ha premiado también una mirada de conjunto sobre Hispanoamérica en tiempos en que cada país parece encerrarse en sí mismo y mostrarse los dientes.

¿En estos tiempos de pandemia cómo has sobrellevado su día a día?

La pandemia ha coincidido con una tremenda digitalización del mundo. A los profesores nos tocó adecuarnos a la impersonalidad de las clases en línea. Ignoro cuántas vidas pudieron salvarse al dejar de asistir  a la escuela o universidad. Lo que sí sé es que 2020 marca un ‘mindstep’ (un salto mental). Llegué a pensar que el COVID- 19 iba a desaparecer los ‘campus’ universitarios. Ahora me pregunto si en otras pandemias, a lo largo de la historia, se ha ordenado el encierro de gente sana... En otras épocas no había computadores y medios técnicos, y probablemente un encierro hubiera sido más llevadero. Pero en este encierro nos tocó trabajar el doble o el triple con el computador en casa.

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