Comunicadora de la Unipamplona conquistó a Londres con café colombiano

Domingo, 21 de Febrero de 2021
"Le dimos vida a las cabinas telefónicas que estaban abandonadas para convertirlas en las cafeterías de Amar Café”, dijo Loreinis Mejía Hernández.

El mundo de Loreinis Mejía Hernández pasó de estar envuelto entre las cátedras de comunicación social y su labor como periodista en importantes medios de comunicación en Colombia, a crear un emprendimiento en el corazón de Inglaterra, con raíces y con el ingenio propio de los colombianos. 

Mejía es barranquillera de nacimiento. Sin embargo, en medio de las circunstancias tuvo que arribar a Venezuela para vivir en San Antonio del estado Táchira y de esta manera buscar la oportunidad de estudiar en la Universidad de Pamplona en Villa del Rosario, donde se graduó como comunicadora social.

Las prácticas profesionales las desarrolló en una cadena radial en Bogotá, a donde retornó luego de recibir el título de profesional en Cúcuta.

Poco a poco experimentó y se abrió caminos en el ejercicio periodístico y se convirtió en reportera de un canal de televisión, pasando por diferentes secciones del noticiero al que pertenecía. Fue así como nació la idea de un emprendimiento que hoy la mantiene como una empresaria exitosa, en compañía de su esposo.

“Una vez me enviaron a Santa Marta para cubrir la vida de un grupo de campesinos que había retornado a sus tierras, donde estaban sembrando un café especial y así conocí este magnífico producto de Colombia”, recordó Mejía.

El impacto que le generó la producción del café especial en las tierras samarias retumbaba siempre en su mente, por lo que, poco tiempo después se convirtió en una idea empresarial con frutos productivos.

Mejía decidió viajar en 2017 a Londres (Inglaterra) con el objetivo de estudiar inglés y de seguir aprendiendo para poder trabajar y ejercer su profesión en este país.

Amar Café se inició en marzo de 2020 en Inglaterra.

Aunque creyó que sería mucho más fácil, inicialmente solo trabajó enviando algunos productos periodísticos a reconocidos medios de comunicación internacionales y a algunos en Colombia, donde ya conocían su labor.

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Amar café, la bebida colombiana en Londres. /Foto: Cortesía

El reencuentro 

Con el pasar del tiempo, Mejía y su esposo decidieron generar un emprendimiento y sabían que en Londres valoran el café colombiano. 

Por ello, ella aprovechó la cercanía que tuvo con los caficultores en el país, para pensar en importar dicho café y empezar su idea de negocio.

La pareja viajó a Colombia para visitar algunas fincas y caficultores, donde por casualidad volvió a la finca donde se inició la historia tres años atrás.

Al retornar a Inglaterra, la idea se convirtió en realidad. La pareja decidió hacer préstamos para tener la inversión necesaria para iniciar el proyecto.

En medio de las ideas para empezar, vieron un factor diferencial en usar las antiguas cabinas telefónicas rojas, llamativas, además de icónicas en Londres, que en ese momento no eran utilizadas, para crear el espacio de Amar Café, como denominaron a su emprendimiento. 

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Empezaron a exportar café desde Colombia. /Foto: Cortesía

“Propusimos pagar una renta para que nos alquilaran las cabinas que nadie estaba utilizando y que eran más un gasto, para mezclar la identidad de los ingleses con el café especial nuestro y esto nos funcionó”, dijo Mejía.

Actualmente, tienen cuatro cabinas trabajando en Amar Café en diferentes partes de Londres, por lo que el proyecto de expansión continúa.

Sin embargo, no todo ha sido fácil. La empresa empezó a surgir en marzo de 2020, en plena pandemia por la COVID-19, por lo que la cuarentena hizo que los miedos y los pocos ingresos crearan cierto desánimo. Pero, aun así, la pareja buscó diferentes alternativas para prosperar y dar a conocer el producto.

En medio de estrategias empezaron a hacer conocer su emprendimiento, con amigos y vecinos cercanos hasta que lograron iniciar bajo los protocolos de bioseguridad.

Los proveedores

Amar Café tiene proveedores de Tolima y Huila, caficultores que se han ganado prestigio a través de los años por cosechar un café con sello especial de Colombia.

No obstante, Mejía y su pareja tienen proyectado ampliar su negocio, por lo que tienen programado viajar al país y concretar negocios con más caficultores para generar mayor empleo y aumentar su producción.

Loreinis Mejía aseguró que, aunque pausó sus labores como periodista, también tiene proyectado aplicar sus conocimientos periodísticos para trabajar en torno al café. Dijo que pretende dar a conocer la labor de los caficultores colombianos a través de su trabajo, apoyando sus lazos con los medios de comunicación internacionales.

“El periodismo me trajo acá de alguna manera, porque fue así que aprendí de cafés especiales, aunque no lo estoy ejerciendo, el periodismo va a seguir siendo parte de lo que soy”, dijo la comunicadora y empresaria. 

La historia de Mejía se convierte en un ejemplo para las personas que tienen sueños de salir adelante y de construir un mejor futuro. “Es muy bonito ver cómo se logran las cosas, poco a poco”, dijo.   

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Andrés Julián González Pardo