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Amordazados, golpeados y desaparecidos tres jóvenes que iban de pesca

Viernes, 18 de Junio de 2021
En incertidumbre viven familiares de jóvenes desaparecidos.

El pasado domingo 13 de junio, hacia las 8:00 de la mañana, cinco jóvenes que se movilizaban en tres motos, decidieron hacer un viaje de pesca, a El Zulia. El punto de salida de los amigos y vecinos fue el barrio El Progreso, de la ciudadela Juan Atalaya.

Tres son mayores de edad y dos no pasan los 16 años. El destino de todos era el sector La Represa, en El Zulia, pero en el camino, les interrumpieron su propósito.

Los motorizados tomaron la ruta por el sector de La Cueva de los Micos, metros antes de llegar al puente Mariano Ospina Pérez, pero cuando se desplazaban por ahí, un grupo de hombres armados, a bordo de una camioneta Toyota vino tinto, de placas venezolanas, los interceptó.

“Los hombres armados se hicieron pasar por integrantes de las disidencias de las Farc para intimidar a los jóvenes y así hacerlos bajar de las motocicletas, los obligaron a internarse en la zona rural y, luego, en un punto los amordazaron y maltrataron”, le contó una fuente a La Opinión.

Según el relato de los hechos, cuando los jóvenes estaban en el punto de retención, uno logró zafarse y huyó del lugar.

Fue a las 9:00 de la mañana del lunes festivo, que la denuncia llegó a las oficinas del Grupo de Acción Unificada por la Libertad Personal (Gaula) de la Policía Metropolitana de Cúcuta, por lo que de inmediato armaron un operativo para ir en busca de los presuntos delincuentes.

Cuando el Gaula de la Policía llegó al lugar señalado, encontró en la vía a otro de los jóvenes y le prestaron los primeros auxilios debido a que tenía signos de maltrato y estaba en una crisis nerviosa.

Los capturaron

Tras el operativo del Gaula se conoció que detuvieron a cinco hombres que fueron señalados por las víctimas como los responsables de la retención, por lo que de inmediato se generó una requisa y les fueron hallados en su poder dos escopetas y una pistola traumática, con las que habrían intimidado a los jóvenes.

Los hombres sospechosos fueron capturados en flagrancia por secuestro simple.

Sin embargo, al indagar por la ubicación de los tres jóvenes restantes, los capturados no dieron respuesta.

Luego, tras las averiguaciones del Gaula, se conoció que los dos menores y el amigo mayor de edad, tras oír varios disparos, decidieron huir con rumbo desconocido y hasta la tarde de ayer, nadie conocía su paradero.

Luego de que los capturados fueran presentados ante un juez de control de garantías este decidió dejarlos en libertad.

Según se conoció, los hombres argumentaron ser pobladores de la zona que están cansados de los hurtos en sus fincas y decidieron tomar justicia por sus manos y asustar a estos jóvenes, al confundirlos con ladrones.

“Los señores reconocieron ser pobladores del lugar, pero las investigaciones deben continuar y estamos en el desarrollo de la recolección de todo lo que comprende este hecho”, dijo una fuente judicial.

Las investigaciones del Gaula siguen avanzando, así como la búsqueda de la Policía, sin embargo, aún no se conoce el paradero de los jóvenes.

 

Desaparecidos

Los familiares de Adrián Contreras García, de 17 años y de José Armando Uzcátegui Delgado, quien en dos semanas cumplirá 16, viven en completa desesperación, porque no hay noticias de su paradero y cada día aumenta la zozobra.

También hay un tercer joven, de quien no se conoció su identidad, del que tampoco se sabe de su paradero.

“Mi hijo no es ningún delincuente. Él trabaja como ayudante de una buseta entre Cerro Pico y La Parada. Él salió de la casa y me aseguró que no demoraría. Se fue con sus amigos del barrio”, sostuvo la mamá de Adrián Contreras.

Los familiares de José Armando no pierden la esperanza de verlos de nuevo con vida, a pesar de las malas noticias que llegan a su vivienda.

“Mi hijo está vivo. Yo siento dentro de mí que está vivo. Eso me lo repito cada vez que nos dicen que hallaron unos cuerpos en algún lado de esa zona y al ir con el corazón en la mano a buscarlos, no hallamos nada”, narró la mamá de José Uzcátegui.

La mujer aseguró que su hijo mayor trabaja como ayudante de construcción con el papá, pero ante el escaso trabajo, también vendía plátanos por el barrio.

Ambas familias piden a las autoridades priorizar la búsqueda de ellos, al tratarse de dos menores de edad que deambulan en una zona dominada por los grupos armados ilegales.

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Laura Serrano