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Carros de alta gama, en la mira de dos bandas en Cúcuta

Domingo, 26 de Septiembre de 2021
El robo de vehículos y motos les está dejando muy buenas ganancias a la delincuencia.

Aunque las autoridades no hablan abiertamente del robo de carros y motos en Cúcuta y se mantienen en asegurar que las cifras de este delito tienen una pequeña tendencia a la baja, en comparación con las estadísticas del año pasado, la realidad podría ir mucho más allá que un simple número.

Y es que por redes sociales se puede ver que casi a diario hay habitantes de Cúcuta, el área metropolitana o de otras zonas de Norte de Santander, como el Catatumbo, reportando el hurto de su vehículo, bien sea carro, moto, camioneta o camión y con fotos piden llamar a algunos números de celular, que ponen en las publicaciones, o a las líneas telefónicas de la Policía.

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Hace dos semanas, se conoció del robo de una camioneta Toyota Prado TXL asignada a un congresista de Norte de Santander. El hecho ocurrió frente a un negocio por la vía que lleva a conjuntos residenciales como Las Margaritas, La Esmeralda o El Cují, entre otros.

El conductor del vehículo, que es un escolta contratista de la Unidad Nacional de Protección (UNP), fue retenido por los delincuentes, quienes lo amenazaron con matarlo si intentaba hacer alguna cosa para evitar su objetivo.

Los atracadores y su víctima pasaron hasta por el frente de un puesto de control de la Policía que había por el Anillo Vial Oriental, muy cerca de la glorieta de El Escobal, y a pesar de que iban con exceso de velocidad, no despertaron alguna sospecha entre los uniformados, siguiendo por el frente de ellos sin ningún problema.

Luego, metros más adelante, a un costado de la Penitenciaría de Cúcuta, por el Anillo Vial Oriental, bajaron del vehículo al escolta y siguieron su camino rumbo al corregimiento San Faustino. Los asaltantes no sólo se llevaron la camioneta, sino que se robaron una pistola, unos celulares y dinero en efectivo.

Quienes cometieron el hurto sabían exactamente qué iban a hacer con el automotor, pues tuvieron tiempo de llamar a alguien y avisarle que habían ‘coronado’, que solo los tenía que esperar en la trocha fronteriza donde siempre, en territorio venezolano, para recibir su encargo.

Los delincuentes tienen varias trochas

¿Una coincidencia?

 

Pero este no fue el único hurto cometido esa semana. Un día antes y hasta 24 horas después del robo del vehículo que le tenían asignado al congresista, en Cúcuta se robaron otras dos camionetas, otra Toyota Prado TXL y una Toyota Hilux.

El pasado 30 de julio también se robaron una camioneta de platón, blanca, marca Chevrolet, pero cuando los delincuentes iban a pasar la frontera por una trocha en la vía que lleva a San Faustino, fueron sorprendidos por unidades del Grupo de Operaciones Especiales (Goes), por lo que tuvieron que abandonarla en la mitad del río Pamplonita y huir hacia Venezuela.

Pero también se han conocido casos en los que los atracadores llegan armados hasta las casas y luego de amedrentar a los dueños de los automotores, se los llevan y hasta el momento no se ve un avance en las investigaciones o una acción contundente para golpear a las bandas dedicadas a este delito.

 

Dos bandas delincuenciales

 

En la capital de Norte de Santander y sus alrededores, según conoció La Opinión, hay dos bandas dedicadas al robo de vehículos de alta gama, especialmente 4X4, como ha quedado comprobado con los hechos más recientes.

Una de esas redes delincuenciales sería ‘Los Toyoteros’, una temible banda de atracadores que fue desmantelada hace más de cinco años, enviando a más de una veintena de personas a la cárcel, pero que se habría reorganizado, porque varios de sus integrantes han logrado quedar en libertad. Así lo contó una fuente judicial que pidió el anonimato.

Esta organización no sólo delinque en esta parte del país, sino que también hace de las suyas en Venezuela, conociendo al detalle cómo es ese negocio del hurto de automotores. Además, estos delincuentes estarían inmersos en violaciones de mujeres y homicidios.

La otra organización delincuencial que también estaría dedicada a robar vehículos de alta gama son ‘Los Lisos’. “Ya se tienen las investigaciones sobre estas bandas, pero para identificar a cada uno de ellos ha sido algo difícil, pero ahí van andando las indagaciones”, sostuvo la fuente judicial.

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Agregó: “Eso se demora y es un proceso que debe ser con mucho cuidado para recopilar el material probatorio suficiente para evitar que salgan rápido de la cárcel. Sabemos que muchos de los integrantes son de nacionalidad venezolana, lo que nos complica aún más las investigaciones”.

Las autoridades también tendrían identificadas alrededor de cinco bandas que se han dedicado a robar motocicletas y que la gran mayoría de ellas son llevadas al Catatumbo para aprovecharse de los campesinos y vendérselas como nuevas, porque allá ninguna autoridad controla esos vehículos.

Los investigadores de la Policía y Fiscalía han logrado establecer que el modo de delinquir de estas redes delincuenciales es el mismo, aprovechando el descuido de los dueños de los automotores o cometiendo los robos a mano armada.

Los robos de estos vehículos no paran.

 

Aumentan los hurtos en el Catatumbo

 

Pero esta problemática no solo está en Cúcuta y el área metropolitana, sino también en el Catatumbo, especialmente en Tibú, El Tarra, Teorama, Convención y El Carmen, donde las más afectadas por esta situación han sido las empresas contratistas de petroleras, de Centrales Eléctricas de Norte de Santander (Cens) y de la Unidad Nacional de Protección (UNP).

En las investigaciones que adelantan las autoridades por esta situación, han podido ver que la disidencia del frente 33 de las Farc, así como el Eln, serían los principales responsables, sin embargo, habría algunas bandas que les estarían pagando a estos grupos armados ilegales para que les permitan hacer de las suyas.

“Hemos podido ver que muchas veces estos grupos ilegales se llevan las camionetas porque las empresas no les pagan las extorsiones, pero desde hace un par de semanas la problemática se ha venido agudizando y entonces ahora roban a cualquier persona, se han robado hasta camiones”, señaló la fuente.

Cuando las autoridades les hacen el seguimiento por los GPS que tienen los vehículos robados, se dan cuentan que todos han sido llevados hacia Venezuela y “ahí si nos queda difícil hacer algo, pues de allá no tenemos ninguna clase de apoyo por parte de las autoridades”.

 

¿Por qué llevarlos para Venezuela?

 

Lo que las autoridades colombianas tienen claro es que el 90% de los vehículos que son robados en Norte de Santander van a parar al otro lado de la frontera, especialmente en los estados del centro y occidente de Venezuela.

Y es que la hiperinflación que hoy se vive en la economía venezolana ha ayudado a que en el interior de ese país se acentúe de manera importante el uso del dólar como única moneda de cambio y aunado a eso hay una oferta limitada de bienes y servicios, lo que viene incentivando una creciente importación ilegal de productos que pasan desde Colombia y Brasil.

Uno de los mercados que se ha visto más impactado es el de autopartes. Algunos vendedores dedicados a este negocio en San Cristóbal, capital del estado Táchira, señalaron que con los efectos de la pandemia aumentó la carencia de repuestos para vehículos en 2020, la escasez persiste en buena parte de sus inventarios este año, por lo que la mayoría de sus clientes, al no encontrar lo que buscan, acuden a las ventas de repuestos en sectores como La Merced, en Cúcuta o al ‘mercado negro’ que hay en ciertos puntos.

Un recorrido por sectores con tradición en la venta de partes y autopartes en San Cristóbal, como los alrededores de la Plaza Miranda o La Concordia, evidencia la decadencia en autopartes. Además, hay locales cerrados, semivacíos, trabajando a puerta cerrada o compartiendo la oferta de repuestos con alimentos, bebidas y otros rubros de alta rotación que ayudan a diversificar el ingreso.

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“En las semanas radicales la Policía nos agobia con operativos casi todos los días y eso afecta las ventas”, sostuvo la propietaria de un local de autopartes en San Cristóbal.

Algunas fuentes policiales del Táchira estiman que no es casualidad que los robos y hurtos de vehículos y motos reflejen un incremento en Norte de Santander y dicen no tener conocimiento del aumento de este tipo de situaciones de este lado de la frontera.

“En otros tiempos los robos de vehículos eran más frecuentes e incluso los pasaban hacia Cúcuta para revenderlos, pero hoy en día la situación es a la inversa y los vehículos robados no se comercializan en la ciudad (San Cristóbal), sino que son llevados a otras regiones de Venezuela, donde el pago en dólares hace más atractivo el negocio”, contó un funcionario judicial.

En Venezuela pagan en dólares los carros robados.

Mientras tanto, investigadores vinculados al estudio de las trochas binacionales dicen que incluso los enfrentamientos recientes entre el Tren de Aragua y el Eln, en los pasos informales de la frontera, responden -en parte- a la necesidad de establecer y mantener canales seguros para el paso de los vehículos que son robados en Cúcuta y posteriormente trasladados a los estados centrales de Venezuela para su comercialización.

Las autoridades venezolanas han podido establecer que las trochas más usadas para el paso de los vehículos robados son las de Juan Frío, que llegan a San Antonio; y la de Guaramito, que colinda con la zona norte del Táchira, pero también estarían dos pasos informales que hay por la vía al corregimiento San Faustino, que llevan a La Mulata, en Ureña; o por Boconó que sale a un sector de Tienditas.

Ni qué hablar por el lado de Tibú, que todos los pasos informales van a dar al estado Zulia y que son controlados por el Eln y la disidencia.

"Evidentemente ello requiere de la complicidad de funcionarios y autoridades a lo largo de la ruta", afirmó la fuente, al explicar que una de las principales tareas del Tren de Aragua al interior de Venezuela es la escolta o custodia durante la movilización de bienes y mercancías ilícitas dentro del territorio venezolano.

 

Negocio millonario

 

Los investigadores han podido establecer que las bandas también tendrían sitios en la zona rural de Cúcuta, muy cerca de las trochas, donde esconderían muchos de los carros robados para desguazarlos y venderlos por partes.

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“Acá se debe entender dos formas de cómo se da ese negocio ilícito. Uno es el pedido de los vehículos, hay personas que contratan las bandas para robarse los carros, camionetas o motos y venderlos así como les llegan, esos son los automotores que están pedidos, pero también están esos clientes que piden las autopartes, entonces ahí es donde los desguazan y los venden por partes”, explicó una fuente cercana a las investigaciones.

“Es un negocio que está dejando ganancias del mil por ciento”, sostuvo un venezolano, que también aseguró que allá, por un par de llantas usadas de carro se paga hasta 200 dólares, el equivalente a cerca de 700 mil pesos colombianos.

 

Los controles de las autoridades

 

El general Óscar Moreno, comandante de la Policía Metropolitana, aseguró que en Cúcuta los índices de robos de automotores no son tan altos como en el resto de las capitales en el país.

“Hemos tenido esa incidencia de los vehículos de alta gama por las rentas que dejan, además de la cercanía a la frontera y que así huyen de las autoridades colombianas. Aunque ya tenemos procesos judiciales abiertos, no tenemos grandes bandas dedicadas a este delito, eso es solo delincuencia común”, sostuvo el oficial.

Añadió: “sabemos que algunos vehículos son robados por encargo, especialmente los de la marca Toyota, y otros son usados para venderlos por repuestos. Ellos pasan los vehículos hacia Venezuela por cualquier trocha, no tienen rutas establecidas”.

José Alejandro Martínez Ortiz, secretario de Seguridad Ciudadana de Cúcuta, señaló que debido a las altas cifras de robos de motos y de carros en la ciudad en el primer trimestre, se tomaron acciones para contrarrestar el fenómeno.

“Lo que fue diciembre y los tres primeros meses de 2021 se tuvo un incremento alto de hurto de motocicletas, la principal modalidad sigue siendo el halado, que es permitir el factor oportunidad o dejar descuidado el vehículo”, manifestó el funcionario.

El secretario sostiene que algunas personas dejan sus vehículos en lugares que no son aptos para guardarlos, “dicen que un momentico no más y en las investigaciones se comprueba que hasta dejan las llaves en el vehículo”.

El funcionario resaltó que los automotores recuperados y devueltos a sus propietarios entre el 1 de enero de 2021 al 5 de septiembre de este año, fueron 18 carros y 114 motos, superando lo logrado en 2020, cuando se devolvieron 17 vehículos y 105 motocicletas.

Pese a esto, las estadísticas de robos de automotores este año en solo Cúcuta, señalan que 84 carros y 421 motos han sido hurtados, mientras que el mismo periodo de 2020 fueron 67 vehículos y 386 motocicletas.

 

¿Cómo prevenir el hurto de vehículos?

 

Un informe de la Asociación del Sector Automotriz y sus Partes (Asopartes) reveló que en el primer semestre de 2021, el robo de automotores y autopartes se disparó en Colombia. “En el periodo de enero a junio, 4.836 carros y 15.000 motocicletas fueron hurtadas, teniendo el primero un incremento del 12% y el segundo un alza del 18%, con respecto a los datos del mismo periodo de 2020”.

Algunas aseguradoras de vehículos señalan que nadie está exento de ser víctima de la delincuencia y que por eso es importante entender que el robo es un crimen de oportunidad, “que puede ser reducido por medio de educación y prevención”, por eso entregan algunas recomendaciones para evitar el hurto de los automotores.

  • No dejar objetos de valor dentro del auto.
  • Cerrar las puertas con llave y mantener las ventanas arriba.
  • Instalar al vehículo una alarma audible.
  • Considerar agregar un sistema de seguimiento GPS.
  • Si es posible, utilizar cámaras de seguridad dentro del carro.
  • Al conducir, prestar atención al entorno.
  • Alternar las rutas diarias.
  • Estacionarse en áreas más iluminadas.
  • Siempre comprar autopartes originales.
  • Evitar subir personas desconocidas al vehículo.
  • Parquear en lugares autorizados.
  • No dejar el vehículo solo en bahías ni en la calle por varias horas.
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